Sentidos atentos

mayo 20, 2010

A través de la ventana, mira los confites flotando como lluvia suspendida.
Mira el Arco iris eclipsal surgiendo entre fuego, cenizas y agua.

Mira la luz, mira la sombra,
siente lo que tus ojos no quieren mirar.

Respira, escúchate, disfruta de la magia que te da el sueño.

Y así, sin más, provoca no borrar de ti esos momenos de libertad;
mantén tus sentidos abiertos, pues de lo contrario, perderás el aroma colorido de las mariposas.

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El tipo del pasaporte rosa

agosto 12, 2009

Capítulo 27

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Primero fuimos a una biblioteca afuera del metro Mont-Royal de donde tenemos la credencial de Hanzel. Pedímos una computadora para checar correos y satisfacer la adicción al Internet, pero quedarían libres hasta las 4 pm, una hora de espera.

Nos sentamos un rato afuera del metro, en un jardín con bancas y alta demanda de montrealenses que recuerdan cómo es el Sol luego de seis meses de invierno. Se salen a tomar algo de color cual lagartija ya sea sentados en el pasto o jardinera.
Un par de personas traían música (guitarra acústica y ukulele) y cada quien tratando de hacer más o menos amena la tarde para los echan(mos) la hueva.

La vida en esta ciudad es muy distinta cuando aparece el Sol. Yo ya había dejado la chamarra al igual que la mayoría, incluyendo, claro, a las guapas montrealenses.
¿Recuerdan que había dicho que el abrigo les acentaba bien a las chicas de aquí? pues sin el también se lucen las condenadas.

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Empezamos a recordar el pobre desayuno y nos encaminamos a un restaurante cantonés, trayecto en el cual nos encontramos con más y más chicas. Caballeros, me encantaría mandarles hartas fotos, en verdad, pero no podría concentrar el lente en alguna sola por el tiempo suficiente, es más, quizá hasta se quemaría la pila o se alentaría el mecanísmo.
En estos días intentaré enfocar, espero lograrlo para que no me digan envidioso.

Chicas lectoras, no es mala onda pero es imposible intentar fotos para ustedes. Una opción es que vean las demás imagenes, probablemente habrá algún canadiense de colado.

Cuando faltaban 2 ó 3 cuadras para el restaurante nos dimos cuenta que ya no teníamos el tiempo suficiente para comer, así que nos regresamos.
El tiempo de PC fue apenas suficiente para saludar a mis papás y enterarme de los chismes noticiosos en México. Salimos, fuimos por un helado y regresamos a los jardines del metro. realmente la vida es distinta con la temperatura, había mucha, mucha más gente que cuando hacía frío.

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A casa regresamos luego de un rato, pues a las 6.30 pm teníamos cita con Karim y su amigo para echar otro partido.

Alto… no me puedo concentrar.
¿Han tenido días en los que el buque se les va del puerto y les entra algún trastorno mental?
… Se me hace que algo tenía el helado. Debo escribir una especie de temor-confesión. Desde hace varios días (semanas tal vez) siento que tengo algo de paranoia, de por si ya lo dudaba, pero ahora me preocupa un poco más.
Es raro, sé que el mundo nunca gira alrededor mio, ni siquiera mi mundo, pero aún así me pongo alerta con el menor impulso. Espero sólo sea una racha, pues no está nada chido, no me gusta no poder confiar y no se puede descansar por mucho tiempo.

Quizá sea provocado por algunos acontecimientos duros antes y durante el viaje, quizá sea algo más delicado, quizá sean sólo las chocochispas de mi helado y para nada creo que sea egoísmo. en fin.

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Después de la cáscara nos regresamos a casa, al fin desayunar-comer-cenar como se debe, regaderazos y luego a un bar-club con rítmos latinos, banda en vivo (aunque llegamos a las últimas dos canciones) y mesa de billar con retas de a dólar.

Veníamos de vuelta al Depa de Babel como a las 3 am con una ligera llovizna bajo la cual platicamos Carlos y yo sobre cómo descubrimos y hemos mutado el “trato correcto” con las niñas.
Fuimos un poco similares pues rivera no pelaba mucho a las chicas en primaria y secundaria por estar clavado en el fut; yo las pelaba pero de una forma distinta difícil de relatar, sólo que era divertido probar los alcances de la imaginación y los nexos de la fantasía con la realidad. Pero al llegar a la prepa hubo diferencias pues él comenzó a atender su lado romántico mientras yo ya estaba harto de el mio y buscaba dónde esconderlo.

Aún hoy hay veces que sigo intentando escapar pero no he podido del todo, un poco por ya no estar seguro de querer y otro tanto porqeu no tendría mucho en qué pensar, por qué escribir, hacer música o no sé.

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No es fácil tratar de domesticar la mente y menos tenerla de contentillo. Jeje, quizá la paranoia que percibo es sólo el desquite de mi mente que contraataca. Afortunadamente siempre aparece alguien capaz de revivir un leve lo olvidado; lo malo es que entonces descubro que efectivamente he dejado cosas en el camino, aún que tampoco se puede localizar algo que no se ha dejado perdido.

Ojalá mi cabeza no vaya para menos y la razón se declare en huelga (genial, ahora autoparanóico y esquizofrénico). Lo que no hallo es la burbuja… la necesito…

El tipo del pasaporte rosa

agosto 8, 2009

Capítulo 26

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La cena fue un éxito jaja… bueno, primero lo primero.
Como la noche anterior nos corrieron de la lavandreía, Carlos y yo nos despertamos temprano para conocer las ocho lavadoras y ocho secadoras que esperaban cliente. Estaban solitas, sin vigilancia mínima ni nada, un par de carritos-canasta para mover la ropa de lavadora a secadora, una máquina vendedora de jabón y otra máquina que cambia dólares por monedas de 25 centavos, muy similar a las que hay en el Casino.

Cada lavadora necesita de $1.50 dlls y las secadoras jalan con 25 centavos por cada tres minutos.
Con aproximadamente $7 dólares lavé casi lo mismo que llevó a la lavandería de Xalapa por alrededor de $200 pesos, además yo elijo el ciclo de las prendas y todo. Aún con la conversión a pesos sale barata la lavada por estos lares.

Regresamos a casa, desayuno recalentado express y carrera a la chamba. Hugo y Carlos se quedarían alistando todo… o eso se suponía, porque cuando llegué como a las 6 pm, lo único que estaba listo eran las compras. Tomate, jitomate, tortillas gruesas (la masa no está chida para hacer sopes), carne, crema, ajo, frijoles, chescos y los etcéteras que me falten.
Carlos hizo salsa roja y verde, Hugo frijoles chinos-charros y yo me hice pato ayudándoles y con el guacamole para no variar.
Desde el arrivo del primer invitado todo arrancó genial, pues Vini llevó una tele nueva “pa´l cuarto de los niños” (Hugo y mio).

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Ah! por cierto, ya tenemos PlayStation en casa, Hanzel lo prestó por un rato indefinido. También están ya con nosotros las bicis de Hugo y Carlos que estuvieron conservadas en hielo durante todo el invierno. Me ha tocado usar la de Carlos pero trae freno de mano puesto aunque sus frenos no sirven, lo que pasa es que la llanta trasera está cargada a la izquierda y rosa con el cuadro frenándose a sí misma.
La baica se frena cuando pedaleas pero no cuando frenas, además suena a que tiene un envase de Frutsi en la llanta como en la infancia.

Después de un rato (regresamos a la cena) llegó Michéle con más vino y empezó la repartición de sopes. Claro, durante el empaque no se habló mucho, sólo que Michéle es vegetariana (sope de huevo) y que un compañero del trabajo (que tiene algo que ver con el medio ambiente) no le habla porque en su religión está castigado el vegetarianismo o algo así.

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La sobremesa fue variada con temas como La llegada del humano a América, que Vini sugiere podría derivar de la Atlántida; que él mismo no tiene una religión como tal y que cree sólo en sí mismo; algo de fútbol, las coincidencias, diferencias y orígen de las lenguas romances; mayormente se habló de la situación de Carlos, el porqué no ha funcionado la búsqueda por Odile y opciones sobre la mejor forma de actuar.
Creo que Carlos quedó igual o más confundido, pero mi recomendación es dejarlo en paz y que resuelva con el tiempo y paciencia lo que necesite para pensar.

Durante la cena comenzamos a referirnos a la mesa como “La mesa de Babel” y de igual forma el departamento, ya que Carlos y Hugo hablan español, francés y captan el italiano, yo hago mi intento con el español e inglés, Vini es de Argelia así que habla su lengua materna, italiano, francés, árabe y cacha el español aunque no lo habla, Michéle por su parte trae francés, inglés, portugués y algo de español. Todo eso hizo divertido el encuentro pues las conversaciones giraban de un idioma a otro. Yo conté con mi traductor personal, el Machucho, a quien yo le traduje también cuando aparecía la lengua Shakespeariana.

Me encontré con varias coincidencias entre las mentes de Vincenzo y la mia, o al menos eso pienso de acuerdo al francés que le creí entender. Dice que de Algeria se derivaron el griego y por tanto español, francés, portugués e italiano. Se dedica a la construcción y remodelación de casas y tiene 5 nietos.
De Michéle no sé qué pueda decir, tiene 23 años, es agradable, en verdad está preocupada por el medio ambiente, le gusta pensar y opinar, estuvo un tiempo en Brasil donde conoció a su novio Ronaldo (quien vendrá a visitarla en agosto). Es de esas chicas con las que se antoja caminar, tomar un café y platicar por largo rato.
Según esto, Michéle hará una comida o cena el viernes de la próxima semana a la cual estamos invitados todos los de la mesa y una amiga que le presentará a Hugo.

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Mmm… pues ya, risas por aquí y por acá, chelas, vino, postre de café con helado, bromas, PlayStation, algunos brincos y uno que otro grito durante la noche y madrugada, pues sólo Vini se fue, los demás nos dormimos por ahí de las 6 am.

A las 9 am nos despertó el hambre de Hugo y tuve que pagar la apuesta de los trastes. Carlos preparó un licuado como desayuno que tomamos Michéle y yo cuando Hugo se fue a trabajar. Mientras yo seguía con los trastes Carlos acompañó a Mich a su casa, no lejos de nuestro Departamento de Babel.

Terminando de lavar surgió la idea de una canción llamada “Yellow day” que espero se logre. Cuando estaba checando los últimos detalles de la letra llegó Carlos, nos aventamos un juego de Play y me fui a trabajar.
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El día estaba rico, soleado y no muy caluroso, lo justo para vestir como más me gusta, chamarra y lentes de Sol. Llegué a la casa de la señora Alba pero nadie me abrió y regresé a Babel con ganas de dormir, pero no fue así, Carlos traía buena pila y yo andaba en las mismas…

El tipo del pasaporte rosa

agosto 6, 2009

Capítulo 25

 

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¡Ahhh! ¡Desesperacción!
Seguro les ha pasado. Conoces a alguien, te gusta, cuando sientes su piel te dan unas ganas enormes de llevarla contigo a casa en ese momento, pero sabes que no puedes, no es lo correcto debido a que tienes novia, esposa, familia, gastos, qué sé yo. Lo peor es que además de encantarte ella te lanza fuertes coqueteos que te enchinan la piel.

Mi madre me enseñó (aunque poco aprendí) a no tomar decisiones precipitadas en caso de duda, si dudas entonces no es la mejor decisión… aún… creo. Así, lo mejor es contener los instintos, salir a tomar aire, pensar, evaluar.
Pero como si no fuera suficientemente difícil, la situación empeora cuando de nuevo la ves por la ventana como esperándote, coqueteando, sonriendo, deseando que la lleves…

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Voy regresando del Viejo Montreal, fui a ver guitarras aprovechando el día lluvioso y por ende, no apto para el trabajo en la pintura de exteriores. Visité un par de tiendas de música porque ayer estaba cerrado (sólo trabajan de 9.30 a 18 horas los flojos). Justo lo que relataba arriba fue lo que me pasó, tuve que calmar todos mis ánimos y prácticamente salir corriendo al metro para no regresar a comprar una Washburn electroacústica en oferta por $149 dólares.

Es un buen precio, en México no vi guitarras electroacústicas decentes por menos de $2 mil 500 pesos. Como dije, es un día lluvioso, así que para llevarla necesitaría una funda de al menos otros $20 dólares sumando así $169 más impuestos, es decir, todo mi capital. Sé que si la compro Hugo y Carlos no dirán nada negativo, al contrario, pero no se me hace lo correcto, hay que buscar el bien común aunque en lo individual duela.

Aún así estaré atento al piso, quién quita y me encuentro unos 50 o cien dólares tirados. Por cierto, sabe Elvis cómo pero dos palomas se metieron al metro, ojalá no les pase nada.

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Ya es jueves, han pasado un par de días sin escribir y más o menos el mismo tiempo incomunicado con mi familia, los amigos tiene más tiempo. Quizá antes de la guitarra será una laptop.

Veamos, ni martes ni miércoles fui a trabajar porque el clima no se prestó para ello, sin embargo tocó chamba en la casa como ordenar la ropa, limpiar (nuevamente) la cocina y pintar el baño totalmente de blanco. Lo del baño fue ayer y en cuanto pueda me pondré a diseñar algunos detalles para que se vea chido, tenemos ganas de poner en medio de la pared una franja con motivos aztecas o mayas, con emulaciones a la Piedra del Sol y a Quetzalcóatl. Se vería bien fregón pero falta que me quede como lo imagino, eso es lo difícil.

Recuerdo mucho la anécdota que alguna vez escuché sobre un niño que aseguraba estar “mal conectado” del cerebro y las manos, se quejaba: “Esque no puedo doctora, imagine un cocodrílo, es el animal que más me gusta. ¿Lo ve? Imagine sus dientes puntiagudos, su cola, su nariz, sus ojos chicos, las patas y su piel. Yo tengo el cocodrilo perfecto en mi cabeza, pero vea, lo quiero dibujar y vea lo que sale, no parece un cocodrilo. Estoy mal conectado”.
Es frustrante cuando pasa eso, no sólo en dibujos sino en la vida, querer una guitarra, tener el dinero exacto para ella pero no poder comprarla.

Vaya, mi ejemplo es un capricho, pero qué pasa cuando imaginas la forma perfecta de decirle a una chica que en serio te gusta y justo el día que tienes valor ella no va a la escuela o se te adelantan; qué pasa cuando te imaginas en el trabajo de tus sueños pero no encuentras la oportunidad, cuando imaginas que aquella persona sigue viva pero te sigue haciendo falta, no sé, cosas que se pintan increíbles en tu mente pero que aterrizarlas parece imposible.

Pero bueno, el diseño del baño no es a tal nivel y confío en poder hacerlo decentemente. Al menos ahorita un doctor estaría feliz con el baño de tan blanco que lo dejé. Mientras se secaba y después de comer salí con Carlos a jugar fútbol al parque que está en contra-esquina del edificio.

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Estábamos haciendo tiros cuando dos niños de 11 y 12 años se me acercaron para retarnos a jugar 2 contra 2, pero ellos contra nosotros, no quisieron jugar uno y uno, “somos muy buenos” afirmaron.
Nos aventamos 3 partidos de 5 goles cada uno en una canchita como de 10 metros de portería a portería. En el primero no quisimos vernos manchados (aunque Carlos les hizo algunas fantasías) y exageramos, nos ganaron 5-4. El segundo fue el desquite con los mismos números pero a nuestro favor. En el tercero no sé cómo anotamos tres goles número cuatro y todavía cuando metimos el quinto nos subieron la meta a 6 tantos.
Pero más difícil aún que el marcador fue esquivar y tratar de no lastimar a Kamil, uno de los chavitos (el otro no recuerdo su nombre, es raro, como Bararrá, una onda así) quien se barría con las suelas directas y se derrapaba un buen tramo.
Me encantó toda la galleta que le echaron, Kamil regalando lesiones y el otro metiendo todo el cuerpo que tenía, ambos corriendo todo el tiempo.
Pero Kamil tiene un detalle, creo que ve mucha televisión y quiere hacer jugadas “Ronaldiño” y mete carreras “Sayayín”,

Luego de mostrarles algunos trucos quedamos de vernos este viernes en la tarde. Regresamos a casa sólo para dejar el balón, tomar la ropa sucia y llevarla a la lavandería que está en la cuadra siguiente, pero al llegar, la encargada o dueña nos bateó pues en 5 minutos cerraría. Decepcionados y aburridos nos metimos al Pub-bar 1370 para echarnos un juego de pool. No me fue mal hasta que apostamos lavar los trastes de la cena del día siguiente, ahí sí la regué gacho.
El juego entre los 3 quedó empatado en el 2do y 3er lugar, Hugo se salvó y entre Carlos y yo jugamos el desempate. Ahí valío cacahuate el asunto, bien me lo decía mi madre, “Nunca apuestes”, no importa qué, cómo, cuándo o porqué, un muy alto porcentaje de mis apuestas son derrotas.

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La cena será especial, con invitación a Michéle, amiga de Odile y Carlos, y Vincenzo, amigo de la señora Alba (mamá de Alice), Carlos y Hugo. El menú será sopes y frijoles charros, seguro llegará el vino y las chelas. Ojalá haya platos y vasos desechables jeje.

El tipo del pasaporte rosa

agosto 4, 2009

Capítulo 24

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Nueva casa y nuevo cuaderno, pues el primero ya fue.
Hoy no hubo mucha novedad, fui en el mediodía a la casa de la señora Alba Chamba y terminé la fachada. Cuando llegó Hugo vimos que por el tiempo (6 pm con amenaza de lluvia) sería difícil seguirle, así que mejor dejamos para mañana una buena tanda de cosas por escombrar en una cava. Esta es una especie de cabaña para los patios traseros que se usa como bodega. También escombraremos el garage.

De regreso nos encontramos a Carlos y fuimos al Metro (la tienda como el IGA) a comprar cosas para comer los próximos días. Una vez surtidos fuimos a entretenernos en un bar que vi anoche a una cuadra del departamento. Se llama Pub-Bar 1370, tiene mesa de billar de a dólar por juego y karaoke algunas noches. Lo raro (chistoso más bien) es que el público del bar es como su nombre, de 13 a 70 años, sólo que los de 13 se fueron a dormir y los grandes se desvelaron (eran las 10 pm).
Fue divertido, tenían buen ambiente y nos divertimos ocn ellos, sólo que nos salimos como a las 11, pues ya los estómagos se quejaban por la falta de cena.

Mientras yo armaba y limpiaba un closet donado por algún vecino, Hugo y Carlos se discutieron unos sopes acandiensados, pues nuevamente en lugar de masa usaron tortillas como hicieron días antes Aline y Daniel. Estos quedaron bien también.
Tras la cena dejamos pendientes los trastes (me tocan), me vine a escribir y ahora es tiempo de echar sueño porque mañana iremos temprano de nuevo al reciclaje y después a trabajar. Hay que conseguir tuercas para la mesa y pintura para el closet, ambos “nuevos”.

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Fue satisfactoria la inversión en el botadero esta mañana. Colchón con su base, dos bancos, burro para planchar, un carrito nuevo, lámpara de noche, otra base para cama con fueditas, frascos para sal, azucar y aceite, todo en un primer viaje que costó $15 dólares.
El encargado nos prestó un diablito para mover los colchones debido a lo largo del camino, así que al descargar regresamos Carlos y yo para entregar el diablo y recuperar los $10 dólares que Hugo dejó de depósito. Sólo que Machucho no los volvió a ver porque con eso sacamos dos muebles más, tres cuadros, un cesto para ropa sucia, un juego de vasos y una televisión, un segundo viaje también fructífero.

Volvimos a casa con la intención de salir al parque para echar una cáscara de soccer o jugar con un freezbe que tiene Hugo, pero éste nos dijo que mejor fueramos todos a conseguir mariposas y tornillos para armar la mesa. Fue lo que hicimos.
Home Depot y otro lado al que fuimos cierran los sábados a las 5 pm y ya eran las 6, así que valió Cheetos el asunto.
De camino a casa nos encontramos otro mueble pero no lo cargamos porque estábamos lejos, sin embargo sí nos llevamos dos humidificadores (aparatitos que reciclan y limpian el aire en los cuartos), una lámpara alta y más adelante un juego de platos que está bien chido.

Ya de regreso no hubo mayor relevancia, sólo el detalle de una persona que en verdad disfruta su trabajo, el chofer del autobús que nos llevó y trajo, quien saludaba muy amistosamente a todo el que subía o bajaba: “BoonsuuaaaAAAA!!” con una voz amable fuerte tipo Casona del terror. Además en cada parada anunciaba el nombre de la misma con la vocesota… “JaarryYYY!!!”

Por cierto, dormiré feliz hoy, mañana es día de pago.

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Aún antesd e terminar la jornada laboral ya estaba la conciencia sonsacadora sobre mi. “Cómprate tu guitarra, que valga la pena la ch*nga de hoy”, me dictaba Hugo.
Trabajamos 10 horas este domingo, no muy pesadas en realidad pero cien dolaritos en un día no es mal motivante para algo que ya tenía en mente pero evitaba pensar.
Claro, ese dinero bien podría servir para otros fines caseros, pero en casa no faltaba gran cosa ya, la comida se va comprando día a día y de muebles y esas cosas ya no carecemos. Dejamos la casa totalmente habitable en cuatro días y con sólo $60 dólares, algo muy duro de hacer en México y todo por cortesía del mercado de pulgas (que por cierto nos engañó, nada tenía pulgas).
Aún no decido si compraré la guitarra, eso será mañana en la tienda cuando vaya con Carlos o solo, dependiendo si mi amigo encuentra a la chica que ama (eso dice) y por la cual vino a Montreal.
Esa historia aún no la he contado, así que ahí les va un resumen de lo que recuerdo.

Carlos se divorció apenas hace unos meses tras 4 años de matrimonio en México y un año de separación. Él vino a Canadá por primera vez ya separado y en un viaje nocturno conoció a una chica, Odile, en el McDonals a las 4 de la mañana, por lo cual está totalmente agradecido con esa cadena y sus 24 horas de servicio.

La chica es montreallense y mientras ella lle enseñaba francés él le correspondía con el español. Así iniciaron las cosas, empezaron a salir cada quien luchando con sus fantasmas y prometiendo en cada ocasión “esta sí es la última vez que nos vemos”. Obvio, nunca era así y encontraban otra oportunidad para asegurar lo mismo.
Después de unos meses, tres creo, a Carlos le informaron que la extensión de visa que había solicitado se la negaron y tenía que salir de Canadá al día siguiente.
Se despidieron, él prometió regresar y ella pensaría en ese tiempo qué hacer.

A los pocos días del regreso de Carlos ella llamó y le dijo (como cada semana anterior) que si regresaba no la buscara, pues no era lo mejor seguir juntos. Tendrían que dejar de tener contacto y tomar cada uno su camino. Eso apachurró a mi amigo pero lo entendió y respetó… peeero… unos días más tarde se encontraron en el MSN y ella se puso feliz, le dijo uqe le extrañaba, que lo necesitaba, que no sabía qué hacer y todas esas cosas exactas que las mujeres saben decir en el momento exacto para que un hombre dolido se rasque con uñas afiladas las heridas.

Como todo buen hombre Carlos se quedó con cara de baboso y la cabeza hecha puré; todo el tiempo, desde febrero hasta hoy ha pensado en ella deseando venir a verla.
Llegó con tal ánimo a Montreal que a la mañana siguiente de su aterrizaje fue a comprar varios paquetes de lo que creyó eran Post-it para escribir en ellos sus sentimientos por Odile y luego ir a la escuela de ella para pegarlos en su coche.

Lamentablemente para él eran blocks de coloridas hojitas sin pegamento, además que una amiga mutua le dijo a Rivera que la chica andaba de vacaciones escolares y era mejor esperar al próximo lunes, osea, mañana.
Antes de dormir Carlos tomó una cartulina y escribió “Trois Rivieres”, el nombre de la ciudad donde se encuentra la escuela, esperando que algún alma caritativa (aquí abundan) le dé un aventón.

Esa es la historia y el fin de este capítulo, que como está escrito en un cuaderno de diferente tamaño no sé si sea un capítulo largo o corto, ya veremos.
Mientras tanto pondré a llenar la tina con agua tíbia, prenderé mi teléfono sin señal pero con música y veré si puedo descansar en el agua sin dormirme.

El tipo del pasaporte rosa

julio 31, 2009

Capítulo 23

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Pos resulta que no me fuí a trabajar. Antes de decirle a Hanzel que yo también quería cambiarme y poco antes de ir a la chamba me pidió apoyo para la mudanza. Práctoca,emte sólo me dio tiempo para preparar algo de comer (aligerar la carga) y mandar un correo a mis papás avisando del cambio.
La sede nueva no está lejos de la casa donde llegué. Son dos cuartos, cocina y baño, no hay sala pero es agradable, todo es amplio.

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Antes de conocer el departamento, claro, tuve que rehacer maletas y preparar más o menos lo que nos llevaríamos. Sin mochilas la casa está a 10 minutos caminando, con maletas a unos 20, con sillón, colchonea y base d cama sube a 30 ó 40 minutos. En bici no he probado pero serán como 5 minutos.
Por cierto, había olvidado mencionar que del 1 de abril al nosécuál de noviembre está disponible algo llamado ciclopista para que circulen por toda la ciudad bicicletas, patines y patinetas además de gente corriendo. Son dos carriles (uno para cada sentido) y tienen semáforos similares a los peatonales, además de respetar las luces viales y tener señas con manos y brazos similaras a las utilizadas por los primeros conductores de automóvil. También por toda la ciudad hay unas estructuras para dejar “estacionadas” las biclas, sin olvidar que todo poste es útil para lo mismo.

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Volvamos a la cassa. Como dije, en un primer viaje cargamos maletas; en el segundo se unieron Hanzel y Christian. Este último (Chef Chon, como le apodan) y Hugo se llevaron los dos soportes de una cama de madera, Hanzel tomó una bici donde montó la “Silla futurista” de Chon (una especie de mecedora de metal) y yo iba a agarrar una colchoneta, pero a Carlos se le ocurrió que pusiéramos la colchoneta sobre un sillón y entre los dos lo cargaramos. La idea fue buena hasta ahí, porque también se le ocurrió montar el sillón con colchoneta a la estructura de la cama.

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En sí, individualmente nada era pesado, pero las tres cosas juntas fueron poco prácticas para moverse tres cuadras al frente (dos medianas y una larga) y otras dos a la derecha (cortas).
Por ello, casi al inicio de la cuadra eterna (la de la mitad) tuvimos que dejar en pausa la cama, Carlos se llevó sólo el sillón y yo jalé la colchoneta. Es increíble todo el peso que va adquiriendo una simpre colchoneta con cada paso.

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Finalmente llegamos al depto e hicimos otro viaje a la casa de la Familia Chaparro por más maletas y una ligera despensa. Hubo un cuarto viaje por más maletas, cobijas, un bote raro para la ropa sucia y un horno de microondas que estaba en la calle.

Al respecto, no sé si comenté que en Montreal (supongo que en todo Canadá es igual) a la gente le encanta tirar cosas en buen estado como muebles, televisiones, camas, el caso de la lavadora y secadora de Christian que sacamos en la escombrada de garage, y cosas por el estilo. Hoy vi una bicicleta decente que necesitaba sólo la cámara de la llanta trasera, pero estaba lejos de la casa y no sé en cuánto salga la cámara.
La idea es que la gente no tira a la basura completamente las cosas, sino que las saca a la calle a disposición de los transeúntes, si tú pasas y te gusta algo te lo puedes llevar sin problema y sin ver mal visto. De esa forma la gente que no tiene dinero para comprar cosas, puede hacer su casa sin mucha dificultad y en buen estado, pues no todo lo que sacan está para tirarse, al contario. Es más, me ha tocado ver cómo sacan computadoras, televisiones, bocinas y muebles con no más de un año o dos de uso, pero como ya no cabe en la casa lo ponen “A donné”, es decir, a donación. Incluso hay gente que cada noche y madrugada sale a recoger cosas para montar su casa o posteriormente venderlas, también hay varios juntando latas y botellas para canjearlas por dinero.
Ahora bien, si el que recoge la basura pasa antes que el transeúnte aún tienes oportunidad de adquirir cosas en el centro de reciclaje.

 

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Luego del cuarto viaje, Carlos y yo hicimos uno más, pues en la esquina de Boyer hay una pizzería, así que fuimos por la cena y una pesa de 20 kilos que Hugo dejó en casa. Sobra decir que el trayecto fue menos doloroso.
Tras la cena con platos de cartón en forma de tapa de pizza, nos distribuímos por el departamento, Carlos en la primer recámara (la pequeña) durmiéndo en una colchoneta delgada que trajo desde México; Hugo y yo en la colchoneta que cargamos. Fue una noche cómoda, con muchas ganas de ir consiguiendo cosas para nuestra nueva casa y empezar una nueva etapa.

Personalmente ya estoy cansado de mudanzas. En febrero pasado me tocó mudar mis cosas de Xalapa a la casa de Socorro (una amiga del Cemac) y al DF, luego desempacar, lavar y hacer maletas para seis meses en Canadá; llegar y acomodar, ahora una mudanza nueva y falta el regreso al DF para después conseguir casa en Xalapa y volver a mudar muebles.

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Todo esto del movimiento fue ayer, pero hoy en la mañana también tocó carga. Me fui con Carlos a un centro de reciclaje, donde van a parar los hornos, telas, muebles y etcéteras que la gente deja en la calle y nadie recoge. como dije, con la menor provocación la gente bota cosas bien útiles. Hoy sacamos un armario, almohadas, tostador, dotación de clavos y tornillos, mesa, bote para ropa sucia, carrito para transportar, una palm, portavelas, sartenes, juego nini de baraja, campanita pa´ llamar a comer y un acetato de Alan Parsons Project, dejándo en el olvido algo que se me haya pasado y en el depósito un cuadro de tres osos por falta de espacio. todo por $20 dólares.
Quizá mañana o el sábado nos demos otra vuelta.

El tipo del pasaporte rosa

julio 29, 2009

Capítulo 21

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Olvidé comentar una desfachatés envidiosa. Cuando salí del museo y fui al metro me topé con un vato barbón, con ojos herbalmente soñadores y cara de gloriosa hueva gozada (me recordó a Vernon, un carnal de la universidad a quien le mando un abrazo, donde sea que ande). El c*brón estaba parado con un letrero escrito con plumón en cartón que decía “Beer fund”, traducido en “Acopio de chela”. Cuando pasabas te pedía una moneda porque “I want a cup of beer man”. Mi cabeza viajó al título de una página de Internet interesante: “Hazme el ch*ngado favor!” punto com.

Es viernes de Pascua, Viernes Santo pa´ los cuates y hoy no se trabaja en muchos lugares ni hay clases, así que los Elders (mormones) organizaron una cascarita de fucho para esta mañana.
Ayer en la tarde nos fuimos Hugo y yo a las clases de inglés, tras lo cual nos echamos un partidito de basquet Aline, Victor (uno de los castores) y yo contra Daniel, Salvador (otro castor) y Hugo. Estuvo chido y victorioso para mi tercia.
Al terminar, uno de los Elders nos invitó al partido de fut, pero como todos trabajaron el único que se lanzó a jugar hoy fue el baquetón de su servilleta.

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Éramos 7 contra 7 en cancha grande y húmeda, con los minutos fueron llegando más jugadores hasta juntar 10 por equipo. Me cansé como si no hubiera jugado en años, había Sol pero tenía frío, corrí hasta que no pude pero no sudé ni una gota.
También estuvo padre, incluso mi autogolazo lo clavé con la cabeza, de espalda al arco y justo en el ángulo. Me lucí pues.

De regreso entré a checar correos con fondo Beatle y Alice subió a avisar que estaba cocinando pasta (más y más), invitándonos a Hugo, Daniel y a mi para comerla. Bajamos y después de la degustación Machucho fue a nosédónde y al peluquero, Daniel tampoco recuerdo y yo me subí a bañar. Al poco rato regresaron ambos y apenas arribando Hugo le llamaron para invitarlo a una cena-fiesta por el cumpleaños de Emilie, una de las chicas que conocí en la boda de Hanzel y Nina.

Estaban dos parejas, una chica, Emilie y nosotros dos. El menú inició con una especie de sushi de salmón, pero en lugar de arroz o algas hicieron los rollos con lasagna verde. Siguió una onda que se llama Cuscus (o al menos así suena, no sé cómo se escriba), un arroz con salchicha italiana, carne de pollo y carne de res. Es un poco como la paella.
Para el postre hicieron un pastel de chocolate, me latió un buen, estaba bien rico, indescriptible.
Al terminar fue turno de rockband en Wii, me sorprendió ver en la lista de canciones a Radiofutura.

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Regreso a casa temprano y a dormir, esta noche en la cama donde están generalmente Daniel y Aline, pues llegó Victor, un amigo de los novios mencionados que vive en Toronto y vino de visita con motivo de las Pascuas. A él le tocó mi sillón y a los novios el cuarto de Hanzel. Está bien cómoda la cama, creo que no duraré mucho tiempo deszzzzz……

*-*-*-*-

Capítulo 22

Es domingo, ya son las 12.58 am y fue un buen día. En la mañana, luego de unos sopes raros (con tortilla) pero ricos, Hugo y yo nos despedimos de Victor (regresó a toronto) y fuimos a ver un nuevo trabajo en St Leonard, una zona de casas y coches chidos donde vive otra señora Alba (esta ecuatoriana) y su familia. Pintaremos la fachada, arreglaremos el jardín, despintaremos las escaleras de adelante y atrás para luego volver a pintarlas y veremos qué más sale.

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Estuvimos sólo un par de horas, pues en casa de la señora Alba (mamá de Alice) nos esperaban para comer con motivo de la Pascua. Aquí es de relativa importancia. como dije, viernes y lunes son de azueto en casi todos lados, pese a que los canadienses casi no son religiosos.
Digo los canadienses pero no cuento a los grupos como Hindúes, Latinos, Árabes, etcétera. aún así la gente se desea Felices Pascuas en la calle o en los negocios, hacen comidas, fiestas y cosas así. Es un día de celebración, al fin y al cabo la resurrección de Crsito para los creyentes.

De entrada fue una pasta rellena de espinacas y camarón; el segundo plato fueron costillas y otro corte que no recuerdo, con papas. Todo acompañado por vino tinto y pan. De postre hubo pay de queso con frutas y pastel de chocolate.
Terminando nos echamos una breve partida del juego de palabras y después a sembrar pasto en el jardín trasero que en poco tiempo deberá estar verde y bonito para hacer parrilladas y ondas así (que aquí se conocen como BBQ, Barbecue). Yo sólo removí la tierra je.

Con Hugo y la señora Alba comenzamos a ver una película y en el inter hablamos de la pesadez estomacal y mi antojo de choriqueso. Eso me costó que a la mitad de la dinámica cinta me despertaran para preparar dicho platillo engordador. Pensé que no saldría mucho pero fue suficiente para que comieramos los tres, además de Christian, Alice y Ana. Cuando Poncho bajó ya le habíamos dado cuello.

Pocos minutos después subimos para sacar la basura y recibir la llamada de Carlos Rivera, quien llegó casi de sorpresa y en este momento está platicando con Hugo en la cocina.

Él estuvo hace un tiempo en esta casa, luego vivió con Christian y Alice, después regresó a México. Un integrante más para este viaje. Es agradable el vato, trae buena vibra, cosa que siempre se agradece. Ya iremos conociéndolo. Por lo mientras es hora de dormir, pues mañana hay que ir temprano a la casa de la otra señora Alba a trabajar.

No hubo chamba, bueno, sí pero no hubo quién abriera la casa. Trabajé en el jardín un rato, luego llegó Hugo y fuimos con los Elders a clase de francés. Fue buena, agradable, útil y sencilla, nos enseñaron 8 verbos que la verdad no recuerdo, pero con ellos aprendí a más o menos conjugar, entendí las terminaciones que se usan en creo todos los verbos y algunos acentos. No fue gran cosa pero se siente bien saber que podré aprender francés en algún momento de mi vida.

Después de la clase, el monitor, Jimmy, peruano que vive en Canadá desde los 8 años, me enseñó a tocar Clocks de Coldplay en el piano; dice que él toca de oído, sin ninguna instrucción. Yo no pude evitar recordar la letra “No apta para público conservador, menores o uniformados” que modifiqué con el buen Daniel Arteaga (¡Un abrazote compa!) hace años con caja de efectos, sólo que un centro mormón no es el lugar para entonarla.
El basquet nuevamente se puso bueno, creo que en unos años podré recuperar la condición física o perderla por completo, lo que pase primero.

De regreso a casa no hubo novedad… hasta que se informó públicamente que había mucha población en casa y se esperaban nuevos habitantes por lo cual tendríamos que distribuir gente a una sede alterna que será contratada en la mañana. Hugo y Carlos serán los primeros en mudarse, los dos siguientes inquilinos parece que llegarán directamente a esa casa.

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Creo que me iré con ellos, hay buen entendimiento entre “Los tres García” como Hanzel bautizó peyorativamente a nuestro trio pero qeu lejos de incomodarnos nos latió.

De entrada debo pararme más temprano, pues en la casa de la chamba hay que estar a la 1 pm, es una hora de camino y un cómodo horario jeje.

El tipo del pasaporte rosa

julio 27, 2009

Capítulo 20

Son las 9.15 pm, estoy esperando el metro después de visitar el Museo de Bellas Artes de Montreal y traigo dos canciones sonando en mi cabeza: Imagine y Give peace a chance. Pero vamos por partes.

En la mañana, luego de ir por un poco de despensa y un ligero desayuno fui a dar una vuelta a la Gran Biblioteca de la ciudad, con sus cuatro pisos y un sótano, todo repleto de (claro) libros, tesis, discos, videos y revistas. Estas últimas van en la planta baja, el sótano creo que es la zona infantil, el primer piso se dedica a la literatura y artes, el segundo y tercero no recuerdo bien pero uno es para la historia. Al que he ido ya dos veces por un buen rato es al cuarto piso (saludos al SNN, ex y actuales) donde están las películas, hartos discos, área de reproducción audiovisual además de libros y documentos relacionados con la música, incluyendo partituras.

En la visita anterior y esta me atonté con los dos volúmenes de un compendio ilustrado de letras de The Beatles, enriquecido con citas del cuarteto y gente allegada a este. Después de piratearme algunas frases pasé al libro Memories for John Lennon, con cartas dedicadas al músico por sus amigos con motivo de su 25 aniversario luctuoso. Me recordó al número especial de Tramoya dedicado a Emilio Carballido tras su fallecimiento, aunque (quizá por la cercanía) el del dramaturgo me pareció más emotivo. Seguro que leer las Memorias a Lennon con más calma y tiempo sería distinto.

De ahí me pasé a lo que me pareció una réplica de joya para los Lennonianos obsesivos (Ouch!) titulada Lennon Legend, una ligera biografía con prácticamente nada nuevo sobre John (igualadote!) pero que contiene reproducciones de flyers, posters, credenciales, boletos, tarjetas y demás cosas coleccionables del músico y sus compas escarabajos. Sobra decir que tuve que guardar la compostura y la baba (acepto el trahuma pero no me incomoda).

Llegó la hora de dejar el trance y dirigirme al metro Fabre donde me entrevisté con el dueño de un periódico local de hispanolectores llamado El Chasqui Latino. Me parece que ya había hablado sobre ello (eso sí me preocupa, la memoria), pero si no, es una especie de periódico-segundamano semanal donde se anuncian negocios latinos, servicios como agencias de empleo y otros, acompañado por algunos artículos y/o noticias de posible interés. La semana pasada hablé con el dueño de origen peruano para intentar integrarme como diseñador, formador o publicista. Me pidió mi currículum y me citó para hoy.

Me costó un poco de trabajo hacerle entender alguna cosas como que no quería escribir sino armar, que no sólo he trabajado en cultura como periodista, que Información general es Todo y no Nada como él creía, que mis notas en Internet no son sólo de la web sino que se publican en impreso y luego se distribuyen y suben, y otras cosas por el estilo que se me hizo increíble tener que explicar con calma al dueño y director de un rotativo. Todo esto para que me dijera que no pueden pagarme pero que con gusto recibirían notas mías de forma gratuita, osea que no entendió el punto de “No quiero escribir!”.

Ya venía de regreso a casa cuando recordé una exposición inaugurada el pasado jueves en el museo citado al inicio de este capítulo. La expo se llama “Imagine: The peace ballad of John & Yoko”, tiene cosas interesantes y otras más comunes, empero emocionantes.
Abre con un pasillo, dos paredes paralelas, la derecha dedicada a John y la izquierda para Yoko. Primero una pequeña biografía de cada lado, algunas fotos y al final de cada lado la portada del álbum Plastic Ono Band.

Al final del pasill oestá la primera sala con una manta donde se proyecta un cortometraje de Yoko en el que le van tijereteando la blusa y brassiere, hay también una vitrina con los dos libros de John y el primero de Yoko, más fotos, una nueva versión de una instalación interactiva) en una tabla los visitantes clavan algo que deseen, especialmente cabello) y la famosa escalera donde John decidió pelar la obra de la japonesa la primera vez que supo de ella.


Pa´ los que no sepan, es una escalera no muy alta debajo de una cartulina con ´algo´ escrito en letra pequeña. Al lado cuelga una lupa para que al subir puedas ver la palabra “Yes”. “Si hubiera dicho ´No´ o cualquier otra tontería, me habría largado”, dijo en su momento Lennon.


También está el ajedrez blanco de John que aparece en varios videos y que jugaba sin más reglas que respetar al contrincante, metaforizando así la paz.

La siguiente sala tiene portadas de más discos incluyendo Two Virgins, Give peace a chance e Instan Karma. Tambén se pasan un par de videos, más fotos y la información de una escultura que les encargaron hace años a la pareja y luego les rechazaron. Eran dos semillas de árbol que irían creciendo poco a poco en un jardín simbolizando el amor, esto rodeado por otras esculturas y galerías propiedad de quienes encargaron el trabajo. Pero días después de presentar la propuesta les regresaron las semillas “Porque nadie va a entenderlo, pero estamos a su disposición para que nos haga otra instalación que sustituya la primera”. Ya imaginarán lo que contestaron los dos artistas, no precisamente los más dóciles.

El siguiente espacio tiene varias pantallas pasando imágenes y videos de protestas contra la guerra, más fotos y una pared llena de posters de la campaña “War is over… if you want it”. Al otro lado de esa pared más fotos de la pareja relacionadas con su segundo “Bed in for peace” realizado en el hotel Queen Elizabeth de Montreal (uno de los más caros) hace 40 años, motivo de la exhibición.  En esa sala hay dibujos hechos por Lennon para una exposición que también fue censurada al día posterior de la inauguración por ser considerada “Inmoral” nomás porque John se explayó con desnudos de él y su esposa en (podríamos denominar) “Momentos íntimos”.


En la misma sala hay más fotos, la cinta magnética y guitarra donde y con que se grabó Give peace a chance en aquel Bed in, además de la cama donde estuvo la pareja.La cama tiene unos audífonos donde se puede escuchar el audio de un video proyectado en una gran mica que contiene entrevistas y momentos del Bed in for peace. En el sonido ambiental está la voz de John diciendo una y otra vez algunas pocas cosas, entre ellas que le gustaba mucho Canadá.

 

La siguiente sala tiene la portada de Imagine, canción que está loopeando y que fue escrita en una pequeña hoja proveniente del hotel Hilton de Nueva York, lo sé porque la hoja también está en exposición.

Pero no sólo eso, en medio de la sala y semi rodeado por unas paredes para garantizar la sorpresa del visitante está uno de los pianos blancos de lennon que la gente puede tocar e incluso interpretar en él música beatle con apoyo de las partituras que sostiene el instrumento enchufado a unos audífonos para que sólo el intérprete esuche y no moleste al resto de los asistentes.

Dejando el espacio Imagine está una pared con ampliaciones de la portada Some time in New York City con videos del concierto Live in NY y una ampliación de la declaración de la fundación de Nutopía, una nación sin fronteras ni pasaportes, sólo gente regida por las leyes cósmicas únicamente.

En la siguiente sala una mesa larga, larga, larga, con varias sillas de ambos lados y varios juegos de ajedrez blanco esperando a sus jugadores que en su mayoría juegan con las mismas reglas que Lennon y Ono: imaginación y el respeto.

Pese a todo lo que he narrado, la siguiente y última sala es la más congestionada, un espacio con libros de aportación voluntaria que serán donados a bibliotecas en la ciudad, y siete árboles pequeños donde la gente cuelga etiquetas con algo previamente escrito o dibujado relativo a la paz y/o amor (en ningún lugar dice que así debe ser pero la gente es lo que escribe). “La paz sólo la encuentras en tu interior” fue lo que yo colgué. En realidad me gustaría saber qué habrían escrito ustedes… díganme ¿va?

Al salir hay un espacio-boutique para vaciar la cartera. Playeras (ninguna me gustó), tazas, llaveros, botones, banderas, sabanas ´Bed in´ y libros, entre ellos Lennon Legend…. ¡Me brillaron los ojitos! Cuesta 56 dólares, así que cuando haya chamba quizá regrese por él y una cajita musical que me latió un buien… ya la verán, espero jeje.

Pretendo regresar pronto, más temprano y con menos gente para poder disfrutar mejor la expo ya que llegué casi al cierre y nos andaban corriendo.

“… You may say I´m a dreamer, but I´m not the only one…”

 

El tipo del pasaporte rosa

julio 24, 2009

Capítulo 19

Hoy fue (afortunadamente) un día más o menos movido, ya empezaba a aburrirme Montreal.
Comencé temprano, levantándome a las 5.30 am para ir al metro Cremazie y cobrar la semana de frío en los pollos. De regreso surgió una nueva letra que espero logre cuajar como canción. A pesar del tiempo usado en la canción quedó buena hora para regresar y dormir otro rato. Eran como las 6.40, por ahí.

Desperté alrededor de las 9.330 ó 10 de la mañana. Casi todos nos levantamos igual, sólo Hugo puso el desorden para irse a las 9.20 a trabajar.
Un poco de charla y se me informó que habría salida; Nina, Hanzel, Aline, Daniel y yo iríamos a una onda llamada “Cabaña de azucar”. No, no fue donde escapó Hanzel, tampoco había bruja pero sí mucho viejito y harta deabetes.

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La cosa es así, en las montañas (y casi cada jardín de Quebec) hay plantados los famosos árboles de Arce, de donde se produce el maple y cuyas hojas sirvieron de modelo artístico para la bandera de Canadá.


En invierno los árboles se congelan y en la primavera, cuando aumenta un poco la temperatura, la savia congelada comienza a derretirse. Los dueños de los terrenos instalan unas cubetas donde se recoge la savia que luego se pone a hervir hasta que se espesa y convierte en jarabe de maple (he leído que a los quebecos les choca la palabra miel, “es jarabe de maple, no miel”. Lo de miel se lo pusieron para producir el jarabe y exportarlo de forma más atractiva en altos niveles de consumo). Esos dueños tienen cabañas tan grandes como puedan (fuimos a una con 5 salones de 100 a 450 personas) donde en esta temporada ofrecen alimentos distintos preparados con el jarabe.

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Para hacer el viaje Hanzel rentó un auto, un Dodge Charger rojo carmín bien bonito pero que no se puede disfrutar del todo debido a lo lento que manejan los quebecos (por seguridad, claro ¬¬ ). Fuimos a una cabaña con buffet. Por $15 dólares tienes derecho a él y un plato fuerte que consistió en una torta de huevo tamaño tapa-arterias, papas fritas, frijoles, jamón y dos tipos de grasa frita, una semejante al tocino y una especie de chicharron llamado aquí “Orejas de Cristo” debido a su forma. Todo esto se acompaña con café y una botella de miel (para mi siempre ha sido miel).
Además, en el buffet había frijoles sin maple, sopa de pasta con pollo, betabel, ensalada de col, donas de canela, bolas de masa con canela llamadas “Flatulencia de monja” (neto, hay comida con nombres relacionados a la religión como con mala leche; las groserías también tienen que ver con la religión, lo más fuerte es decirle a alguien “Tabernáculo” que es donde se pone la biblia, esto a pesar que la población no es muy religiosa), hot cakes, tres tipos de pay, tres tipos de pastel, arroz con leche, sopa de pasta seca, pollo, papas, más pan y otras cosas, todas dispuestas a soportar todo el maple que tu sangre aguante. Para terminar, unas ricas y empalagosas paletas de jarabe productoras de dolor de cabeza.

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Tras el atascón nos subimos de nuevo al auto y fuimos a buscar un camino para subir al monte St Gregory, donde nos encontrábamos. En el camino nos topamos con un cementerio de lápidas altas y distintas a las que conocía. En el centro un Cristo dorado, al frente y a los lados árboles y el horizonte; detrás el monte.

Con el auto localizamos el camino y comenzamos a subir a pie. todo el suelo estaba cubierto por las mundialmente conocidas hojas de maple de distintos colores y tamaños. En algunos tramos aún había hielo.
Troncos y ramas tirados por todas partes nos escondían un sendero sencillo de seguir, el suelo estaba muy resbaloso debido a las hojas, la copiosa llugia, el hielo, lodo, musgo y gran cantidad de piedras lisas, como cortadas ya amontonadas a mano.

Fue inevitable acordarme con mucho gusto del Cemac Xalapa (www.geocites.com/cemacxalapa) y las caminatas a las que me han invitado (me invitan a todas pero he ido a muy pocas jeje). Lo triste fue que mis jóvenes amigos no quisieron subir hasta la cima, aún así fue muy padre.

De vuelta al auto y luego de salir de la zona de cabañas Hanzel me cedió el volante. Me llevé el coche hasta la casa. La mitad del camino fue medio aburrido debido al corto límite de velocidad (100 km/h cuando más). Fue difícil controlarme para mantenerlo así, neto, el Dodge corre bonito, no se siente la velocidad (aún menos que en mi querido Dragón Rojo). La segunda mitad fue aún más de hueva, los canadienses manejan demasiado lento, creo que no pasé de los 30 km/h. Por cierto, dice Hanzel que Quebec es el único estado de toda Norteamérica donde no hay vuelta contínua a la derecha.

Llegamos a casa sin más novedad ni hambre. Algo de música, un par de videos y a pelear con la laptop viejita de Nina, el internet. Luego de ello nos fuimos al Casino de Montreal, cruzando un puente como de 2 kilómetros. Es una excelente forma de tirar el dinero. Afortunadamente no teníamos mucho, sólo perdí $2 dólares.
Hay poker, blackjack, ruleta (de las dos, la famosa y la que es vertical), las típicas maquinitas tragamonedas (de a dólar y de a $5, 25, 10 y 5 centavos). Nosotros fuimos, después de un recorrido por el lugar, a una emulación de hipódromo. A partir de 25 centavos puedes apostar lo que desees al caballo que crees que ganará (lógico el jueguito ¿no?) o a los dos que vayan a llegar en primero y segundo lugar. Dependiendo al caballo que elijas será el porcentaje de tu ganancia.

Yo logré adivinar un par de veces, ambas con tres puntos, es decir, si me hubiera retirado habría tenido 50 centavotes más por cada churro de 25 que aposté. Así, digamos que gané un dólar que se traduce en un total de tres dólares perdidos, pero como la diversión no tiene precio, no importó. Claro, al rato estaré llorando por esos tres dólares.

El tipo del pasaporte rosa

julio 21, 2009

Hola!

Hoy y los días que pueda estaré subiendo dos capítulos al mismo tiempo. Espero no hacerlos muchas bolas.

Dejen sus comentarios porfa, siempre es padre leer firmas. Gracias.

byke.

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Capítulo 17

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Magical Crimea es un grupo de aquí formado por Stav en voz y guitarra acústica, Cecile en voz, flauta y sax, Domik en batería y Mike en bajo. Ellos tocan algo que denominan “Folk N´Roll” y buscan un guitarrista. Ayer fuí a palomear con ellos y como no tengo lira me prestaron una Ephiphone negra bien bonita, justo como la que quiero para mi.
Escuché sus canciones en el Myspace y me gustaron, mezclan distintos rítmos y sonidos . Ensayan en una bodega dividida en tres estudios, todo dentro de un estacionamineto con otras diez bodegas más o menos.
En el estudio tienen otra guitarra, varios amplificadores, un par de consolas, una computadora con doble monitor y otros juguetes como acordeón y una citara.

Me latió su onda y otro punto a favor es que ellos se comunican entre sí en inglás (aunque manejan francés y ruso), así que pude entender más o menos lo que me decían. Aún así fue un poco complicado entrar en calor sonoro, no sólo por tener un mes sin tomar un instrumento, sino que fue la primera vez que me toca integrarme a canciones ya armadas y que no había escuchado nunca (quitándo las dos sesiones de improvisaciones en vivo con Ramsés y Rafa The Lunch). Pero insisto, me agradó y creo que puedo tener una oportunidad por ahí.
Sin embargo hay dos cuestiones: la falta de guitarra por un lado y el poco tiempo que estaré en Montreal, pues nadie quiere un músico temporal en una banda. No sé qué vaya a pasar, quedamos en que me mandarían algunas canciones, las escucharía y en un próximo ensayo las probaré con ellos.

En el tema del trabajo sigo seco, aún no hay nada y las agencias siguen vigiladas por la oficina de inmigración.
Esta semana toca nuevamente la onda de visitar y llamar. Ojalá tenga más suerte.

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Me acaba de llegar un correo nuevo de parte de Magical Crimea. Me agradecen por haber ido, les gustó el palomazo, se divirtieron, pero creen que no es buena opción integrarme ya que tarde o temprano (más bien temprano) tendré que dejarlos nuevamente sin liro por mi regreso a México.
Es una lástima porque la banda visitará algunas ciudades de Canadá y los Estados Unidos. Me habría gustado girar con ellos, pero la verdad es que tienen razón. Yo habría hecho lo mismo, quizá. Ahora buscaré de nuevo por la web algúna banda incompleta. Chequen su myspace, http://www.myspace.com/magicalcrimea.

Hace rato fui a una especie de mini-supermercado, una tienda que no es grande pero tampoco chica, un tipo de SuperOxxo, hay varias de ese tipo aquí, aún no veo un supermercado grande pero los hay, Walmart me parece.
Este se llama IGA y en la entrada hay una máquina que parece de cocas, de esas que le metes varo y saca latas o botellas con líquido, sólo que esta es al revés. Uno lleva sus botellas “no retornables” de chesco (sólo las de 2 litros, las que se llamaban “Zeppelin”) y latas de chela o té vacías sin importar la marca y la máquina va marcando 5 centavos por cada una.
Las botellas y latas se meten por un agujero, la máquina checa el material, estado y tamaño, las comprime y va sumando cuántas vas metiendo. Al final aprietas un botón y te imprime un ticket con el total, este lo llevas a la caja y ahí te dan el varo marcado.

En realidad parecería que no es mucho lo reembolzado, pero bueno, sería menos si las tiras a la basura. Es más, en el DF debes pagar para que se lleven tu basura, aquí es como en Xalapa, la dejas afuera el día indicado y desaparece solita. Otra cosa es que hay gente sin trabajo que en las noches o mañanas sale a recolectar las latas y botellas como su única fuente de ingreso o complementaria. Además con la conversión serían 50 centavos de peso por cada botella, no se ve mal. Por cierto, las cocas de 2 litros salen como en $ 2.45 dólares con impuestos (como 25 pesos), pero hay otras marcas más baratas; la que tomamos a veces es una canadiense que sale en 99 centavos de dólar.

Hablando de latas, dice Christian que ya llegó la Tecate a Canadá, él tenía unas en casa pero yo no he isto en las tiendas. Dice que son de las más baratas, lo cual es un alivio pues las únicas chelas que he tomado aquí y que me han gustado (tampoco he probado muchas) son Budweiser y Carlsberg, que son importadas y por ende no son las más baras, aunque tampoco tan caras. En los antros andan de $2.50 a 4 dólares, dependiendo el día.

También las botellas de cerveza se pueden regresar aunque no sean retornables, sólo que en lugar de meterlas en máquinas compresoras debes llevarlas a la caja y te dan 10 centavos por cada una. Insisto, peor es nada.

 
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Capítulo 18 

Hoy es cumpleaños de mi papá. No puedo estar con él ni la familia que quiaá se reunirá mañana en casa, pero les mando saludos y abrazos a todos (cuando lean esto ya habrá pasado, pero en la mañana se los envié con mi jefe).

Ayer fui con Hugo a una iglesia por la casa, ahí dan ayuda a los refugiados e inmigrantes. Por dos dólares te dan una despensa suficiente, decente, digamos. Hay otros lugares de ese tipo o que en lugar de despensa te dan de comer. Toda esa ayuda proviene del gobierno canadiense, los impuestos.

Ya es lunes. el sábado fue un día lluvioso y sin novedad, el domingo fue poco más activo. Nos levantamos tarde, como a las 11 am. Luego de desayunar, Daniel, Aline, Hugo y yo vimos el dvd de Triplemanía XV, pues según Hugo fue “Domingo de luchas”. Una hora más tarde subió Christian, pues la noche anterior quedamos Machcucho (Hugo) y yo en ayudarle a ordenar cosas de la mudanza para tirar y/u ofrecer en venta de garage.

Salieron medias mesas, medias sillas, medias macetas, medios kilos de polvo e incluso media paloma que, presumimos, formaba parte del banquete de Baca o Mae.

Scamos todas esas medias cosas a la banqueta para la basura y reciclaje y media porción de lo tirado, ilcluyendo una lavadora y una secadora aún con vida. Iba a protestar pero es difícil llevarlas hasta Xalapa en avión.

Salieron también envases de cerveza que fuimos a cambiar por brócolis, sabores para agua, palomitas, crema, caramelo y otras cervezas. Claro, fue necesario aportar más que las botellas pero esta vez fuimos invitados. ¿He dicho que Hugo no toma?

De regreso a casa nos echamos una pasta con carne molida y atún (según mi lengua) y terminando Christian comenzó a preparar la comida-cena consistente en filete mignon en crema de brócolo con papas al horno y flan napolitano.
Para la cena nos acompañó Alba, Ana (quien se fue a México y ya regresó) y el Poncho que sigue aquí, que no es el carnes.

Tras eso Alice me presenmtó un juego cuyo nombre olvidé pero que es una especie de parrilla pequeña (unos 10 x 10 centímetros) con 16 huecos (creo) donde entran 16 dados, cada dado tiene 6 letras, una de cada lado.
El chiste es revolver los dados y durante 3 minutos encontrar palabraas con más de tres letras a partir de líneas diagonales, horizontales, verticales, en zigzag o como se pueda pero siempre con secuencia. Me gustó el juego.

Luego Hugo y yo regresamos al tercer piso papra ver una película proveniente del departamento del segundo, La casa del lago. Está padre la movie, algo cursí pero padre. Me recordó un poco a Los amantes del círculo polar, pero no tiene mucho que ver. Ambas las recomiendo.
Era como la 1 am cuando acabó y me propuse dormir, pero en ese momento llegaron los demás a la casa. Nina estaba con su mamá estudiando, Hanzel fue a trabajar mientras Daniel y Aline fueron a un “Pic nic electrónico” que se hace los domingos en un parque de una isla parte de Montreal. No sé bien qué sea pero seguramente pronto lo sabré.