El eclipse que fundó Mexihco

octubre 28, 2017

* Hace 692 años el pueblo de Tenoch encontró un águila, una serpiente y un lugar fértil

Cuentan algunas versiones, cuando los países de Atzcapotzalco y Texcoco se disputaban el poderío sobre el resto del mundo conocido, los de mexihco, el pueblo más joven en llegar al valle del Anahuac, llevaban cerca de 300 años esperando una señal de sus seres divinos que les indicara el lugar ideal para crear su nueva ciudad, una digna de relatos épicos e historia fantástica.

Aunque se tiene por cierto que el año 1325 fue cuando nació “oficialmente” la ciudad de Mexihco-Tenochtitlán, actualmente no hay un consenso que asegure la fecha exacta; se opina que el 12 o 21 de diciembre de acuerdo al solsticio de invierno, mediados de junio y julio por el de verano, cuando tentativamente se comenzó a construir el Templo Mayor dedicado a Huitzilopochtli (personalidad otorgada al Sol como patrono por los mexicas) y a Tlaloc (el único ser capaz de enviar la lluvia).

Asimismo el 13 de marzo es considerado en la terna gracias a la Crónica Mexicáyotl, uno de los relatos más importantes escrito durante la época de Nueva España (1598 en castellano – 1609 en nahuatl) por Hernando de Alvarado Tezozómoc, sobrino-nieto de Moctezuma y bisnieto de Axayácatl, lo cual, de no haber gobernado la Corona Española, le habría permitido postularse para ser huey tlatoani mexica.

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Ilustración #Brauer en #MexihcoEldeOtraEra; #RevistaCuadro, La Salle Pachuca.

La última mención es del 13 de abril, fecha en que se registró hace 692 años un eclipse total de Sol, en el cual la Luna, llamada por ellos Coyolxauhqui, se enfrentó al lado de sus 400 hermanos contra el más joven de los hijos de Coatlicue, el recién nacido Huitzilopochtli.

A pesar de la derrota que los mexiqui sobrevivieron contra los ejércitos unidos de la región, se les permitió vivir en el valle debido a la fuerza y valor con que se defendieron; se convirtieron en un ejército al servicio de Atzcapotzalco. Los mexicas, siendo seguidores del Sol y no de la noche, tomaron el eclipse como una garantía de su señor Huitzilopochtli, quien habría de asegurarles un futuro prometedor a mitad del gran lago del Anahuac.

Curioso es que el águila, un animal asociado con el día, aparezca desde entonces como emblema nacional alimentándose por una serpiente, símbolo nocturno, posando (para la bandera y las monedas) orgullosa y valiente encima de un lugar fértil, abundante en nopales y tunas rojas (tenochtli), relacionadas con el nombre de la ciudad (Tenochtitlán) debido a su entonces líder, Tenoch, el primer Huey Tlatoani (Gran Señor) de Mexihco.

azteca mexica-no¿Cómo llegaron ahí, de dónde venían y quiénes eran estos seres con nombres que suenan tan lejanos? Descúbrelo con tu familia en la charla “De Azteca a Mexica-No”.

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Sol de Movimiento

octubre 28, 2017

32 años después (septiembre 19)

Coatlicue rugió, se ha quejado,
se ha sacudido, acomodándose,
aún sin defenderse.

Chalchiuhtlicue le acompaña,
buscando sus cauces,
hacer nuevos naturales,
encontrándose con ciudades
habitadas por quienes a ellas
poco suelen recordar.

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Su veneración ha sido relegada,
como a los seres antiguos;
también nos confundimos
desatendiendo sus necesidades,
ignorando sus fuerzas y paciencia.

Cuando Tonatiuh se transforma,

Coatlicue y sus hijos se adaptan;
cuando el movimiento existe, ollin,
transformarse es necesario,
y más lo es escucharlos,
atender a los seres supremos,
del universo cercano
en que nos permitieron existir.
Aún parece que nos cuidan,
nos recuerdan no olvidarlos,
no dejar de medirlos,
aunque tampoco los entendamos;
de menos, atentos a sus quejidos,
atentos a sus necesidades.

@R3yosoy

Mexihco, el de otra era.

octubre 28, 2017

 

“Con la imaginación se ven cosas que no se pueden ver con los ojos”. – José Martí.

R3 cuentos Octubre 016 LA SALLE JPG_webMuy al norte, hace mucho tiempo, hubo una isla abundante en todo, principalmente agua.
Hace tanto que algunos afirman fue sólo mítica, como si de otra era, de cuando los dioses y los hombres, sus creaciones, convivían por ocasiones especiales en la misma Tierra.

Desde esa lejana edad los hombres y sus pueblos solían dudar, sabían que podían cometer errores y también solucionarlos.
Me han contado que tantos pueblos habitaron la isla Aztlan, tantas familias con diferentes lenguas (Atlan, le dicen en unas), que cada vez se hacía más difícil repartir con respetuosa equidad armónica esa abundancia.

Algunos de los sabios creyeron necesario abandonar las majestuosas ciudades construidas y embellecidas por generaciones, para aventurarse a territorios antes explorados pero poco intervenidos por el hombre.

Como dijimos, los dioses a veces hablaban con los humanos, y los humanos les atendían, se escuchaban entre ellos y llegaban a acuerdos sobre las propuestas divinas.

Azteca - Templo Mayor 01Y cuando Huitzilopochtli, el dios del sol que reflejaba fuerza y brillo en la voluntad de su gente, notó que su pueblo tenía dudas sobre salir de la isla, cuál camino debían seguir y, sobre todo, cuánto tiempo duraría el viaje, tuvo que hacerse presente.

Los aztecas (así le dijeron tiempo después en náhuatl, una de las lenguas viejas, a aquellos quienes vivieron en Aztlan) entendieron que debían seguir con el corazón hacia donde Huitzilopochtli apuntaba guiándolos insistentemente, y  que impulsados por el palpitar izquierdo del pecho, deberían seguir el camino del sol, al sur.

La traducción más clara que me ha llegado de este mensaje es que los aztecas olvidarían su intención de regresar a Aztlán y portar poco equipaje para un viaje muy largo en camino e indescifrable en el tiempo; si se alcanzaba el sitio mágico donde concluiría el peregrinaje, esto sería indicado por el mismo Huitzil apuntando hacia un nopal en el momento justo en que un águila se encontrara victoriosa comiéndose una serpiente luego de haberle dado feroz cacería.

Se dice que por más de 200 años caminaron los hijos de aztecas, separándose en distintas familias que fundaron pueblos propios, adoptando diferentes nombres.
A quienes siguieron caminando les llamaron Chichimecas, porque ‘chichi’ es como se llamaba al pecho de la mujer cuando daba alimento, y porque entonces era Coatlicue (la Señora de la Tierra o la Madre Naturaleza) quien amamantaba a sus hijos con frutas, semillas y plantas, algunos animales de tierra, cielo y agua.

Héctor Brauer - Códice - detalle 02 - Coatlicue

Coatlicue de Héctor Brauer.

 

Coatlicue era la mamá de Huitzilopochtli, que nació de una pluma tan pequeña, luminosa, inquieta y hermosa como un colibrí (lo que significa Hutzil); además, por ‘zurdito’ de cariño le decía ‘opochtli’.

Con el tiempo, los más viejos tuvieron que explicarles a los más jóvenes en cuál momento de la ruta se encontraban y el camino que sugerían para seguir en búsqueda del nopal, su águila y la serpiente.
Quienes escuchaban entendían entonces de errores y aciertos, tomando la responsabilidad de continuar, inspirados en el valor de un hombre nacido Huitzil que también se llamó Mexitli.

¡Imagina con cuántas historias y con cuántos pueblos pudieron cruzarse los hijos y nietos de aztecas! ¡Porque claro!, los que salieron desde Aztlan fueron muchos y siguieron muchas rutas.

 

Los chichimecas le volvían a preguntar a sus padres si todavía había o hubo antes que ellos otras islas. No caben en este relato todas las respuestas que daban a los pequeños, pero algunas aún se pueden encontrar (busca en Youtube los videos del teyacanqui Ocelocóatl Ramírez).

Un día llegaron a un valle muy fértil donde ya habitaban varios pueblos gobernados desde una sola ciudad, la más grande y poblada, con representantes de las otras naciones para tomar decisiones, también para comprar y llevar las cosas que vendían diferentes familias del Anahuac (nombre de todo el mundo que su conocimiento abarcaba).

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Ilustraciones de #HéctorBrauer

Cuando niño, escuché que los primeros en llegar a Cuauhmixtitlan (lugar del águila entre las nubes) vieron casi en estampa la profecía hecha por Hutzilopochtli: a mitad de un enorme lago, un islote lleno de nopales, habitado también por serpientes de cascabel; como si la única forma de sobrevivir en un sitio así fuese a voluntad del cielo, sus astros, del sol y sus hijos, las aves… las águilas.

Mexhico-Tenochtitlan (donde se dan más tunas rojas) se llamó con el tiempo a esa nueva isla, una construida por el hombre de maíz, con el quinto sol observando desde la cúspide.

Varias y duras batallas pasaron, algunas guerras que curtieron aún más la voluntad mexica (gentilicio de quienes ya nacían en el valle), de por sí orgullosa de su herencia azteca. Es recomendable la narración que hace sobre ellas en “Tlacaélel (El azteca entre los aztecas)” Antonio Velasco Piña.

Una vez, cuando derrotaron al regente ejército de Atzcapotzalco, la juventud mexica recibió la oportunidad no desperdiciada de convertir en magnífico un ya existente imperio desde su ciudad; como el águila satisfecha y victoriosa sobre un lugar fértil aunque espinoso, también abundante en manantiales. Sólo había que cuidarlo.

Al invocar a “aquella raza fina que vivía al sol”, José Martí (con su poética platica en “Las ruinas indias”) se refiere al quetzal, como cuando no parece estarse leyendo un libro de hojas amarillas acerca “un pájaro de verde brillante con la larga pluma, que se muere de dolor cuando cae cautivo, o cuando se le rompe o lastima la pluma de la cola. (…) sino que se ve morir a un quetzal, que lanza el ultimo grito al ver su cola rota”.

Ese fue otro Mexihco. ¿En cuál dice tu voluntad que podrías vivir?

@R3yosoy

Publicado en “Revista Cuadro”
de Universidad La Salle Pachuca
(Edición “Nacional” Septiembre, 2016)
https://issuu.com/cuadroulsap/docs/cuadro_nacional 

Con R de Radio

septiembre 5, 2017

Tomaba fotos y pensaba:
“Compadre, en la cabina de ahí aceptaste mi invitación y además nos cantaste;
en esa otra, acompañándote, me preguntaron de tus sonidos y música;
hoy vengo a esta cabina, ahora como tu invitado, acompañando, y además nos cantaste”.

Acumular momentos en RADIOMÁS con Ray Morteo, Anuar Py, Josué de la Fraga y Jerzy Mazuryk me es tan irreal como hacerlo con sus sonidos.
¡Gracias, carnales!
#R3yosoy #LuckyMan

 

A Martha Nava García

julio 19, 2017

Un mar de sonrisas tristes me despertó por segunda mañana seguida,
trayendo tantas jugadas en imágenes, indicaciones, sugerencias,
entendimientos que más valía les encontré aún afuera de la cancha,
donde mi balón se desinflaba, donde el cuerpo se torcía, donde el salto quedaba flojo.

Tu gigantesco metro con 62 me entrenó con entrega amorosa,
el incalculable peso de tu fuerza y valentía,
la tenacidad y el reto autoimpuesto.

Salvaste todo un palmares de ser devorado por el monstruo en el que me autodestinaba a madurar,
le abriste el panorama, la vista periférica;
nos mostraste el valor del equipo, de jugar con mis hermanos;
de cuidar al mío de mí.

Ya te extrañaba, tía, ya te quería ver y te echaba de menos.

Me siento tan especial y único por todo lo que me diste… y somos cientos así.

Gracias por tu vida; por entrenarme para la mía.

R3
Julio18,017.

Sentidos atentos

mayo 20, 2010

A través de la ventana, mira los confites flotando como lluvia suspendida.
Mira el Arco iris eclipsal surgiendo entre fuego, cenizas y agua.

Mira la luz, mira la sombra,
siente lo que tus ojos no quieren mirar.

Respira, escúchate, disfruta de la magia que te da el sueño.

Y así, sin más, provoca no borrar de ti esos momenos de libertad;
mantén tus sentidos abiertos, pues de lo contrario, perderás el aroma colorido de las mariposas.

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El tipo del pasaporte rosa

agosto 12, 2009

Capítulo 27

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Primero fuimos a una biblioteca afuera del metro Mont-Royal de donde tenemos la credencial de Hanzel. Pedímos una computadora para checar correos y satisfacer la adicción al Internet, pero quedarían libres hasta las 4 pm, una hora de espera.

Nos sentamos un rato afuera del metro, en un jardín con bancas y alta demanda de montrealenses que recuerdan cómo es el Sol luego de seis meses de invierno. Se salen a tomar algo de color cual lagartija ya sea sentados en el pasto o jardinera.
Un par de personas traían música (guitarra acústica y ukulele) y cada quien tratando de hacer más o menos amena la tarde para los echan(mos) la hueva.

La vida en esta ciudad es muy distinta cuando aparece el Sol. Yo ya había dejado la chamarra al igual que la mayoría, incluyendo, claro, a las guapas montrealenses.
¿Recuerdan que había dicho que el abrigo les acentaba bien a las chicas de aquí? pues sin el también se lucen las condenadas.

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Empezamos a recordar el pobre desayuno y nos encaminamos a un restaurante cantonés, trayecto en el cual nos encontramos con más y más chicas. Caballeros, me encantaría mandarles hartas fotos, en verdad, pero no podría concentrar el lente en alguna sola por el tiempo suficiente, es más, quizá hasta se quemaría la pila o se alentaría el mecanísmo.
En estos días intentaré enfocar, espero lograrlo para que no me digan envidioso.

Chicas lectoras, no es mala onda pero es imposible intentar fotos para ustedes. Una opción es que vean las demás imagenes, probablemente habrá algún canadiense de colado.

Cuando faltaban 2 ó 3 cuadras para el restaurante nos dimos cuenta que ya no teníamos el tiempo suficiente para comer, así que nos regresamos.
El tiempo de PC fue apenas suficiente para saludar a mis papás y enterarme de los chismes noticiosos en México. Salimos, fuimos por un helado y regresamos a los jardines del metro. realmente la vida es distinta con la temperatura, había mucha, mucha más gente que cuando hacía frío.

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A casa regresamos luego de un rato, pues a las 6.30 pm teníamos cita con Karim y su amigo para echar otro partido.

Alto… no me puedo concentrar.
¿Han tenido días en los que el buque se les va del puerto y les entra algún trastorno mental?
… Se me hace que algo tenía el helado. Debo escribir una especie de temor-confesión. Desde hace varios días (semanas tal vez) siento que tengo algo de paranoia, de por si ya lo dudaba, pero ahora me preocupa un poco más.
Es raro, sé que el mundo nunca gira alrededor mio, ni siquiera mi mundo, pero aún así me pongo alerta con el menor impulso. Espero sólo sea una racha, pues no está nada chido, no me gusta no poder confiar y no se puede descansar por mucho tiempo.

Quizá sea provocado por algunos acontecimientos duros antes y durante el viaje, quizá sea algo más delicado, quizá sean sólo las chocochispas de mi helado y para nada creo que sea egoísmo. en fin.

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Después de la cáscara nos regresamos a casa, al fin desayunar-comer-cenar como se debe, regaderazos y luego a un bar-club con rítmos latinos, banda en vivo (aunque llegamos a las últimas dos canciones) y mesa de billar con retas de a dólar.

Veníamos de vuelta al Depa de Babel como a las 3 am con una ligera llovizna bajo la cual platicamos Carlos y yo sobre cómo descubrimos y hemos mutado el “trato correcto” con las niñas.
Fuimos un poco similares pues rivera no pelaba mucho a las chicas en primaria y secundaria por estar clavado en el fut; yo las pelaba pero de una forma distinta difícil de relatar, sólo que era divertido probar los alcances de la imaginación y los nexos de la fantasía con la realidad. Pero al llegar a la prepa hubo diferencias pues él comenzó a atender su lado romántico mientras yo ya estaba harto de el mio y buscaba dónde esconderlo.

Aún hoy hay veces que sigo intentando escapar pero no he podido del todo, un poco por ya no estar seguro de querer y otro tanto porqeu no tendría mucho en qué pensar, por qué escribir, hacer música o no sé.

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No es fácil tratar de domesticar la mente y menos tenerla de contentillo. Jeje, quizá la paranoia que percibo es sólo el desquite de mi mente que contraataca. Afortunadamente siempre aparece alguien capaz de revivir un leve lo olvidado; lo malo es que entonces descubro que efectivamente he dejado cosas en el camino, aún que tampoco se puede localizar algo que no se ha dejado perdido.

Ojalá mi cabeza no vaya para menos y la razón se declare en huelga (genial, ahora autoparanóico y esquizofrénico). Lo que no hallo es la burbuja… la necesito…

El tipo del pasaporte rosa

agosto 8, 2009

Capítulo 26

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La cena fue un éxito jaja… bueno, primero lo primero.
Como la noche anterior nos corrieron de la lavandreía, Carlos y yo nos despertamos temprano para conocer las ocho lavadoras y ocho secadoras que esperaban cliente. Estaban solitas, sin vigilancia mínima ni nada, un par de carritos-canasta para mover la ropa de lavadora a secadora, una máquina vendedora de jabón y otra máquina que cambia dólares por monedas de 25 centavos, muy similar a las que hay en el Casino.

Cada lavadora necesita de $1.50 dlls y las secadoras jalan con 25 centavos por cada tres minutos.
Con aproximadamente $7 dólares lavé casi lo mismo que llevó a la lavandería de Xalapa por alrededor de $200 pesos, además yo elijo el ciclo de las prendas y todo. Aún con la conversión a pesos sale barata la lavada por estos lares.

Regresamos a casa, desayuno recalentado express y carrera a la chamba. Hugo y Carlos se quedarían alistando todo… o eso se suponía, porque cuando llegué como a las 6 pm, lo único que estaba listo eran las compras. Tomate, jitomate, tortillas gruesas (la masa no está chida para hacer sopes), carne, crema, ajo, frijoles, chescos y los etcéteras que me falten.
Carlos hizo salsa roja y verde, Hugo frijoles chinos-charros y yo me hice pato ayudándoles y con el guacamole para no variar.
Desde el arrivo del primer invitado todo arrancó genial, pues Vini llevó una tele nueva “pa´l cuarto de los niños” (Hugo y mio).

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Ah! por cierto, ya tenemos PlayStation en casa, Hanzel lo prestó por un rato indefinido. También están ya con nosotros las bicis de Hugo y Carlos que estuvieron conservadas en hielo durante todo el invierno. Me ha tocado usar la de Carlos pero trae freno de mano puesto aunque sus frenos no sirven, lo que pasa es que la llanta trasera está cargada a la izquierda y rosa con el cuadro frenándose a sí misma.
La baica se frena cuando pedaleas pero no cuando frenas, además suena a que tiene un envase de Frutsi en la llanta como en la infancia.

Después de un rato (regresamos a la cena) llegó Michéle con más vino y empezó la repartición de sopes. Claro, durante el empaque no se habló mucho, sólo que Michéle es vegetariana (sope de huevo) y que un compañero del trabajo (que tiene algo que ver con el medio ambiente) no le habla porque en su religión está castigado el vegetarianismo o algo así.

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La sobremesa fue variada con temas como La llegada del humano a América, que Vini sugiere podría derivar de la Atlántida; que él mismo no tiene una religión como tal y que cree sólo en sí mismo; algo de fútbol, las coincidencias, diferencias y orígen de las lenguas romances; mayormente se habló de la situación de Carlos, el porqué no ha funcionado la búsqueda por Odile y opciones sobre la mejor forma de actuar.
Creo que Carlos quedó igual o más confundido, pero mi recomendación es dejarlo en paz y que resuelva con el tiempo y paciencia lo que necesite para pensar.

Durante la cena comenzamos a referirnos a la mesa como “La mesa de Babel” y de igual forma el departamento, ya que Carlos y Hugo hablan español, francés y captan el italiano, yo hago mi intento con el español e inglés, Vini es de Argelia así que habla su lengua materna, italiano, francés, árabe y cacha el español aunque no lo habla, Michéle por su parte trae francés, inglés, portugués y algo de español. Todo eso hizo divertido el encuentro pues las conversaciones giraban de un idioma a otro. Yo conté con mi traductor personal, el Machucho, a quien yo le traduje también cuando aparecía la lengua Shakespeariana.

Me encontré con varias coincidencias entre las mentes de Vincenzo y la mia, o al menos eso pienso de acuerdo al francés que le creí entender. Dice que de Algeria se derivaron el griego y por tanto español, francés, portugués e italiano. Se dedica a la construcción y remodelación de casas y tiene 5 nietos.
De Michéle no sé qué pueda decir, tiene 23 años, es agradable, en verdad está preocupada por el medio ambiente, le gusta pensar y opinar, estuvo un tiempo en Brasil donde conoció a su novio Ronaldo (quien vendrá a visitarla en agosto). Es de esas chicas con las que se antoja caminar, tomar un café y platicar por largo rato.
Según esto, Michéle hará una comida o cena el viernes de la próxima semana a la cual estamos invitados todos los de la mesa y una amiga que le presentará a Hugo.

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Mmm… pues ya, risas por aquí y por acá, chelas, vino, postre de café con helado, bromas, PlayStation, algunos brincos y uno que otro grito durante la noche y madrugada, pues sólo Vini se fue, los demás nos dormimos por ahí de las 6 am.

A las 9 am nos despertó el hambre de Hugo y tuve que pagar la apuesta de los trastes. Carlos preparó un licuado como desayuno que tomamos Michéle y yo cuando Hugo se fue a trabajar. Mientras yo seguía con los trastes Carlos acompañó a Mich a su casa, no lejos de nuestro Departamento de Babel.

Terminando de lavar surgió la idea de una canción llamada “Yellow day” que espero se logre. Cuando estaba checando los últimos detalles de la letra llegó Carlos, nos aventamos un juego de Play y me fui a trabajar.
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El día estaba rico, soleado y no muy caluroso, lo justo para vestir como más me gusta, chamarra y lentes de Sol. Llegué a la casa de la señora Alba pero nadie me abrió y regresé a Babel con ganas de dormir, pero no fue así, Carlos traía buena pila y yo andaba en las mismas…

El tipo del pasaporte rosa

agosto 6, 2009

Capítulo 25

 

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¡Ahhh! ¡Desesperacción!
Seguro les ha pasado. Conoces a alguien, te gusta, cuando sientes su piel te dan unas ganas enormes de llevarla contigo a casa en ese momento, pero sabes que no puedes, no es lo correcto debido a que tienes novia, esposa, familia, gastos, qué sé yo. Lo peor es que además de encantarte ella te lanza fuertes coqueteos que te enchinan la piel.

Mi madre me enseñó (aunque poco aprendí) a no tomar decisiones precipitadas en caso de duda, si dudas entonces no es la mejor decisión… aún… creo. Así, lo mejor es contener los instintos, salir a tomar aire, pensar, evaluar.
Pero como si no fuera suficientemente difícil, la situación empeora cuando de nuevo la ves por la ventana como esperándote, coqueteando, sonriendo, deseando que la lleves…

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Voy regresando del Viejo Montreal, fui a ver guitarras aprovechando el día lluvioso y por ende, no apto para el trabajo en la pintura de exteriores. Visité un par de tiendas de música porque ayer estaba cerrado (sólo trabajan de 9.30 a 18 horas los flojos). Justo lo que relataba arriba fue lo que me pasó, tuve que calmar todos mis ánimos y prácticamente salir corriendo al metro para no regresar a comprar una Washburn electroacústica en oferta por $149 dólares.

Es un buen precio, en México no vi guitarras electroacústicas decentes por menos de $2 mil 500 pesos. Como dije, es un día lluvioso, así que para llevarla necesitaría una funda de al menos otros $20 dólares sumando así $169 más impuestos, es decir, todo mi capital. Sé que si la compro Hugo y Carlos no dirán nada negativo, al contrario, pero no se me hace lo correcto, hay que buscar el bien común aunque en lo individual duela.

Aún así estaré atento al piso, quién quita y me encuentro unos 50 o cien dólares tirados. Por cierto, sabe Elvis cómo pero dos palomas se metieron al metro, ojalá no les pase nada.

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Ya es jueves, han pasado un par de días sin escribir y más o menos el mismo tiempo incomunicado con mi familia, los amigos tiene más tiempo. Quizá antes de la guitarra será una laptop.

Veamos, ni martes ni miércoles fui a trabajar porque el clima no se prestó para ello, sin embargo tocó chamba en la casa como ordenar la ropa, limpiar (nuevamente) la cocina y pintar el baño totalmente de blanco. Lo del baño fue ayer y en cuanto pueda me pondré a diseñar algunos detalles para que se vea chido, tenemos ganas de poner en medio de la pared una franja con motivos aztecas o mayas, con emulaciones a la Piedra del Sol y a Quetzalcóatl. Se vería bien fregón pero falta que me quede como lo imagino, eso es lo difícil.

Recuerdo mucho la anécdota que alguna vez escuché sobre un niño que aseguraba estar “mal conectado” del cerebro y las manos, se quejaba: “Esque no puedo doctora, imagine un cocodrílo, es el animal que más me gusta. ¿Lo ve? Imagine sus dientes puntiagudos, su cola, su nariz, sus ojos chicos, las patas y su piel. Yo tengo el cocodrilo perfecto en mi cabeza, pero vea, lo quiero dibujar y vea lo que sale, no parece un cocodrilo. Estoy mal conectado”.
Es frustrante cuando pasa eso, no sólo en dibujos sino en la vida, querer una guitarra, tener el dinero exacto para ella pero no poder comprarla.

Vaya, mi ejemplo es un capricho, pero qué pasa cuando imaginas la forma perfecta de decirle a una chica que en serio te gusta y justo el día que tienes valor ella no va a la escuela o se te adelantan; qué pasa cuando te imaginas en el trabajo de tus sueños pero no encuentras la oportunidad, cuando imaginas que aquella persona sigue viva pero te sigue haciendo falta, no sé, cosas que se pintan increíbles en tu mente pero que aterrizarlas parece imposible.

Pero bueno, el diseño del baño no es a tal nivel y confío en poder hacerlo decentemente. Al menos ahorita un doctor estaría feliz con el baño de tan blanco que lo dejé. Mientras se secaba y después de comer salí con Carlos a jugar fútbol al parque que está en contra-esquina del edificio.

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Estábamos haciendo tiros cuando dos niños de 11 y 12 años se me acercaron para retarnos a jugar 2 contra 2, pero ellos contra nosotros, no quisieron jugar uno y uno, “somos muy buenos” afirmaron.
Nos aventamos 3 partidos de 5 goles cada uno en una canchita como de 10 metros de portería a portería. En el primero no quisimos vernos manchados (aunque Carlos les hizo algunas fantasías) y exageramos, nos ganaron 5-4. El segundo fue el desquite con los mismos números pero a nuestro favor. En el tercero no sé cómo anotamos tres goles número cuatro y todavía cuando metimos el quinto nos subieron la meta a 6 tantos.
Pero más difícil aún que el marcador fue esquivar y tratar de no lastimar a Kamil, uno de los chavitos (el otro no recuerdo su nombre, es raro, como Bararrá, una onda así) quien se barría con las suelas directas y se derrapaba un buen tramo.
Me encantó toda la galleta que le echaron, Kamil regalando lesiones y el otro metiendo todo el cuerpo que tenía, ambos corriendo todo el tiempo.
Pero Kamil tiene un detalle, creo que ve mucha televisión y quiere hacer jugadas “Ronaldiño” y mete carreras “Sayayín”,

Luego de mostrarles algunos trucos quedamos de vernos este viernes en la tarde. Regresamos a casa sólo para dejar el balón, tomar la ropa sucia y llevarla a la lavandería que está en la cuadra siguiente, pero al llegar, la encargada o dueña nos bateó pues en 5 minutos cerraría. Decepcionados y aburridos nos metimos al Pub-bar 1370 para echarnos un juego de pool. No me fue mal hasta que apostamos lavar los trastes de la cena del día siguiente, ahí sí la regué gacho.
El juego entre los 3 quedó empatado en el 2do y 3er lugar, Hugo se salvó y entre Carlos y yo jugamos el desempate. Ahí valío cacahuate el asunto, bien me lo decía mi madre, “Nunca apuestes”, no importa qué, cómo, cuándo o porqué, un muy alto porcentaje de mis apuestas son derrotas.

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La cena será especial, con invitación a Michéle, amiga de Odile y Carlos, y Vincenzo, amigo de la señora Alba (mamá de Alice), Carlos y Hugo. El menú será sopes y frijoles charros, seguro llegará el vino y las chelas. Ojalá haya platos y vasos desechables jeje.

El tipo del pasaporte rosa

agosto 4, 2009

Capítulo 24

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Nueva casa y nuevo cuaderno, pues el primero ya fue.
Hoy no hubo mucha novedad, fui en el mediodía a la casa de la señora Alba Chamba y terminé la fachada. Cuando llegó Hugo vimos que por el tiempo (6 pm con amenaza de lluvia) sería difícil seguirle, así que mejor dejamos para mañana una buena tanda de cosas por escombrar en una cava. Esta es una especie de cabaña para los patios traseros que se usa como bodega. También escombraremos el garage.

De regreso nos encontramos a Carlos y fuimos al Metro (la tienda como el IGA) a comprar cosas para comer los próximos días. Una vez surtidos fuimos a entretenernos en un bar que vi anoche a una cuadra del departamento. Se llama Pub-Bar 1370, tiene mesa de billar de a dólar por juego y karaoke algunas noches. Lo raro (chistoso más bien) es que el público del bar es como su nombre, de 13 a 70 años, sólo que los de 13 se fueron a dormir y los grandes se desvelaron (eran las 10 pm).
Fue divertido, tenían buen ambiente y nos divertimos ocn ellos, sólo que nos salimos como a las 11, pues ya los estómagos se quejaban por la falta de cena.

Mientras yo armaba y limpiaba un closet donado por algún vecino, Hugo y Carlos se discutieron unos sopes acandiensados, pues nuevamente en lugar de masa usaron tortillas como hicieron días antes Aline y Daniel. Estos quedaron bien también.
Tras la cena dejamos pendientes los trastes (me tocan), me vine a escribir y ahora es tiempo de echar sueño porque mañana iremos temprano de nuevo al reciclaje y después a trabajar. Hay que conseguir tuercas para la mesa y pintura para el closet, ambos “nuevos”.

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Fue satisfactoria la inversión en el botadero esta mañana. Colchón con su base, dos bancos, burro para planchar, un carrito nuevo, lámpara de noche, otra base para cama con fueditas, frascos para sal, azucar y aceite, todo en un primer viaje que costó $15 dólares.
El encargado nos prestó un diablito para mover los colchones debido a lo largo del camino, así que al descargar regresamos Carlos y yo para entregar el diablo y recuperar los $10 dólares que Hugo dejó de depósito. Sólo que Machucho no los volvió a ver porque con eso sacamos dos muebles más, tres cuadros, un cesto para ropa sucia, un juego de vasos y una televisión, un segundo viaje también fructífero.

Volvimos a casa con la intención de salir al parque para echar una cáscara de soccer o jugar con un freezbe que tiene Hugo, pero éste nos dijo que mejor fueramos todos a conseguir mariposas y tornillos para armar la mesa. Fue lo que hicimos.
Home Depot y otro lado al que fuimos cierran los sábados a las 5 pm y ya eran las 6, así que valió Cheetos el asunto.
De camino a casa nos encontramos otro mueble pero no lo cargamos porque estábamos lejos, sin embargo sí nos llevamos dos humidificadores (aparatitos que reciclan y limpian el aire en los cuartos), una lámpara alta y más adelante un juego de platos que está bien chido.

Ya de regreso no hubo mayor relevancia, sólo el detalle de una persona que en verdad disfruta su trabajo, el chofer del autobús que nos llevó y trajo, quien saludaba muy amistosamente a todo el que subía o bajaba: “BoonsuuaaaAAAA!!” con una voz amable fuerte tipo Casona del terror. Además en cada parada anunciaba el nombre de la misma con la vocesota… “JaarryYYY!!!”

Por cierto, dormiré feliz hoy, mañana es día de pago.

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Aún antesd e terminar la jornada laboral ya estaba la conciencia sonsacadora sobre mi. “Cómprate tu guitarra, que valga la pena la ch*nga de hoy”, me dictaba Hugo.
Trabajamos 10 horas este domingo, no muy pesadas en realidad pero cien dolaritos en un día no es mal motivante para algo que ya tenía en mente pero evitaba pensar.
Claro, ese dinero bien podría servir para otros fines caseros, pero en casa no faltaba gran cosa ya, la comida se va comprando día a día y de muebles y esas cosas ya no carecemos. Dejamos la casa totalmente habitable en cuatro días y con sólo $60 dólares, algo muy duro de hacer en México y todo por cortesía del mercado de pulgas (que por cierto nos engañó, nada tenía pulgas).
Aún no decido si compraré la guitarra, eso será mañana en la tienda cuando vaya con Carlos o solo, dependiendo si mi amigo encuentra a la chica que ama (eso dice) y por la cual vino a Montreal.
Esa historia aún no la he contado, así que ahí les va un resumen de lo que recuerdo.

Carlos se divorció apenas hace unos meses tras 4 años de matrimonio en México y un año de separación. Él vino a Canadá por primera vez ya separado y en un viaje nocturno conoció a una chica, Odile, en el McDonals a las 4 de la mañana, por lo cual está totalmente agradecido con esa cadena y sus 24 horas de servicio.

La chica es montreallense y mientras ella lle enseñaba francés él le correspondía con el español. Así iniciaron las cosas, empezaron a salir cada quien luchando con sus fantasmas y prometiendo en cada ocasión “esta sí es la última vez que nos vemos”. Obvio, nunca era así y encontraban otra oportunidad para asegurar lo mismo.
Después de unos meses, tres creo, a Carlos le informaron que la extensión de visa que había solicitado se la negaron y tenía que salir de Canadá al día siguiente.
Se despidieron, él prometió regresar y ella pensaría en ese tiempo qué hacer.

A los pocos días del regreso de Carlos ella llamó y le dijo (como cada semana anterior) que si regresaba no la buscara, pues no era lo mejor seguir juntos. Tendrían que dejar de tener contacto y tomar cada uno su camino. Eso apachurró a mi amigo pero lo entendió y respetó… peeero… unos días más tarde se encontraron en el MSN y ella se puso feliz, le dijo uqe le extrañaba, que lo necesitaba, que no sabía qué hacer y todas esas cosas exactas que las mujeres saben decir en el momento exacto para que un hombre dolido se rasque con uñas afiladas las heridas.

Como todo buen hombre Carlos se quedó con cara de baboso y la cabeza hecha puré; todo el tiempo, desde febrero hasta hoy ha pensado en ella deseando venir a verla.
Llegó con tal ánimo a Montreal que a la mañana siguiente de su aterrizaje fue a comprar varios paquetes de lo que creyó eran Post-it para escribir en ellos sus sentimientos por Odile y luego ir a la escuela de ella para pegarlos en su coche.

Lamentablemente para él eran blocks de coloridas hojitas sin pegamento, además que una amiga mutua le dijo a Rivera que la chica andaba de vacaciones escolares y era mejor esperar al próximo lunes, osea, mañana.
Antes de dormir Carlos tomó una cartulina y escribió “Trois Rivieres”, el nombre de la ciudad donde se encuentra la escuela, esperando que algún alma caritativa (aquí abundan) le dé un aventón.

Esa es la historia y el fin de este capítulo, que como está escrito en un cuaderno de diferente tamaño no sé si sea un capítulo largo o corto, ya veremos.
Mientras tanto pondré a llenar la tina con agua tíbia, prenderé mi teléfono sin señal pero con música y veré si puedo descansar en el agua sin dormirme.