Capítulo 20

Son las 9.15 pm, estoy esperando el metro después de visitar el Museo de Bellas Artes de Montreal y traigo dos canciones sonando en mi cabeza: Imagine y Give peace a chance. Pero vamos por partes.
En la mañana, luego de ir por un poco de despensa y un ligero desayuno fui a dar una vuelta a la Gran Biblioteca de la ciudad, con sus cuatro pisos y un sótano, todo repleto de (claro) libros, tesis, discos, videos y revistas. Estas últimas van en la planta baja, el sótano creo que es la zona infantil, el primer piso se dedica a la literatura y artes, el segundo y tercero no recuerdo bien pero uno es para la historia. Al que he ido ya dos veces por un buen rato es al cuarto piso (saludos al SNN, ex y actuales) donde están las películas, hartos discos, área de reproducción audiovisual además de libros y documentos relacionados con la música, incluyendo partituras.

En la visita anterior y esta me atonté con los dos volúmenes de un compendio ilustrado de letras de The Beatles, enriquecido con citas del cuarteto y gente allegada a este. Después de piratearme algunas frases pasé al libro Memories for John Lennon, con cartas dedicadas al músico por sus amigos con motivo de su 25 aniversario luctuoso. Me recordó al número especial de Tramoya dedicado a Emilio Carballido tras su fallecimiento, aunque (quizá por la cercanía) el del dramaturgo me pareció más emotivo. Seguro que leer las Memorias a Lennon con más calma y tiempo sería distinto.
De ahí me pasé a lo que me pareció una réplica de joya para los Lennonianos obsesivos (Ouch!) titulada Lennon Legend, una ligera biografía con prácticamente nada nuevo sobre John (igualadote!) pero que contiene reproducciones de flyers, posters, credenciales, boletos, tarjetas y demás cosas coleccionables del músico y sus compas escarabajos. Sobra decir que tuve que guardar la compostura y la baba (acepto el trahuma pero no me incomoda).
Llegó la hora de dejar el trance y dirigirme al metro Fabre donde me entrevisté con el dueño de un periódico local de hispanolectores llamado El Chasqui Latino. Me parece que ya había hablado sobre ello (eso sí me preocupa, la memoria), pero si no, es una especie de periódico-segundamano semanal donde se anuncian negocios latinos, servicios como agencias de empleo y otros, acompañado por algunos artículos y/o noticias de posible interés. La semana pasada hablé con el dueño de origen peruano para intentar integrarme como diseñador, formador o publicista. Me pidió mi currículum y me citó para hoy.
Me costó un poco de trabajo hacerle entender alguna cosas como que no quería escribir sino armar, que no sólo he trabajado en cultura como periodista, que Información general es Todo y no Nada como él creía, que mis notas en Internet no son sólo de la web sino que se publican en impreso y luego se distribuyen y suben, y otras cosas por el estilo que se me hizo increíble tener que explicar con calma al dueño y director de un rotativo. Todo esto para que me dijera que no pueden pagarme pero que con gusto recibirían notas mías de forma gratuita, osea que no entendió el punto de “No quiero escribir!”.

Ya venía de regreso a casa cuando recordé una exposición inaugurada el pasado jueves en el museo citado al inicio de este capítulo. La expo se llama “Imagine: The peace ballad of John & Yoko”, tiene cosas interesantes y otras más comunes, empero emocionantes.
Abre con un pasillo, dos paredes paralelas, la derecha dedicada a John y la izquierda para Yoko. Primero una pequeña biografía de cada lado, algunas fotos y al final de cada lado la portada del álbum Plastic Ono Band.
Al final del pasill oestá la primera sala con una manta donde se proyecta un cortometraje de Yoko en el que le van tijereteando la blusa y brassiere, hay también una vitrina con los dos libros de John y el primero de Yoko, más fotos, una nueva versión de una instalación interactiva) en una tabla los visitantes clavan algo que deseen, especialmente cabello) y la famosa escalera donde John decidió pelar la obra de la japonesa la primera vez que supo de ella.

Pa´ los que no sepan, es una escalera no muy alta debajo de una cartulina con ´algo´ escrito en letra pequeña. Al lado cuelga una lupa para que al subir puedas ver la palabra “Yes”. “Si hubiera dicho ´No´ o cualquier otra tontería, me habría largado”, dijo en su momento Lennon.

También está el ajedrez blanco de John que aparece en varios videos y que jugaba sin más reglas que respetar al contrincante, metaforizando así la paz.
La siguiente sala tiene portadas de más discos incluyendo Two Virgins, Give peace a chance e Instan Karma. Tambén se pasan un par de videos, más fotos y la información de una escultura que les encargaron hace años a la pareja y luego les rechazaron. Eran dos semillas de árbol que irían creciendo poco a poco en un jardín simbolizando el amor, esto rodeado por otras esculturas y galerías propiedad de quienes encargaron el trabajo. Pero días después de presentar la propuesta les regresaron las semillas “Porque nadie va a entenderlo, pero estamos a su disposición para que nos haga otra instalación que sustituya la primera”. Ya imaginarán lo que contestaron los dos artistas, no precisamente los más dóciles.

El siguiente espacio tiene varias pantallas pasando imágenes y videos de protestas contra la guerra, más fotos y una pared llena de posters de la campaña “War is over… if you want it”. Al otro lado de esa pared más fotos de la pareja relacionadas con su segundo “Bed in for peace” realizado en el hotel Queen Elizabeth de Montreal (uno de los más caros) hace 40 años, motivo de la exhibición. En esa sala hay dibujos hechos por Lennon para una exposición que también fue censurada al día posterior de la inauguración por ser considerada “Inmoral” nomás porque John se explayó con desnudos de él y su esposa en (podríamos denominar) “Momentos íntimos”.


En la misma sala hay más fotos, la cinta magnética y guitarra donde y con que se grabó Give peace a chance en aquel Bed in, además de la cama donde estuvo la pareja.La cama tiene unos audífonos donde se puede escuchar el audio de un video proyectado en una gran mica que contiene entrevistas y momentos del Bed in for peace. En el sonido ambiental está la voz de John diciendo una y otra vez algunas pocas cosas, entre ellas que le gustaba mucho Canadá.
La siguiente sala tiene la portada de Imagine, canción que está loopeando y que fue escrita en una pequeña hoja proveniente del hotel Hilton de Nueva York, lo sé porque la hoja también está en exposición.
Pero no sólo eso, en medio de la sala y semi rodeado por unas paredes para garantizar la sorpresa del visitante está uno de los pianos blancos de lennon que la gente puede tocar e incluso interpretar en él música beatle con apoyo de las partituras que sostiene el instrumento enchufado a unos audífonos para que sólo el intérprete esuche y no moleste al resto de los asistentes.

Dejando el espacio Imagine está una pared con ampliaciones de la portada Some time in New York City con videos del concierto Live in NY y una ampliación de la declaración de la fundación de Nutopía, una nación sin fronteras ni pasaportes, sólo gente regida por las leyes cósmicas únicamente.
En la siguiente sala una mesa larga, larga, larga, con varias sillas de ambos lados y varios juegos de ajedrez blanco esperando a sus jugadores que en su mayoría juegan con las mismas reglas que Lennon y Ono: imaginación y el respeto.

Pese a todo lo que he narrado, la siguiente y última sala es la más congestionada, un espacio con libros de aportación voluntaria que serán donados a bibliotecas en la ciudad, y siete árboles pequeños donde la gente cuelga etiquetas con algo previamente escrito o dibujado relativo a la paz y/o amor (en ningún lugar dice que así debe ser pero la gente es lo que escribe). “La paz sólo la encuentras en tu interior” fue lo que yo colgué. En realidad me gustaría saber qué habrían escrito ustedes… díganme ¿va?

Al salir hay un espacio-boutique para vaciar la cartera. Playeras (ninguna me gustó), tazas, llaveros, botones, banderas, sabanas ´Bed in´ y libros, entre ellos Lennon Legend…. ¡Me brillaron los ojitos! Cuesta 56 dólares, así que cuando haya chamba quizá regrese por él y una cajita musical que me latió un buien… ya la verán, espero jeje.
Pretendo regresar pronto, más temprano y con menos gente para poder disfrutar mejor la expo ya que llegué casi al cierre y nos andaban corriendo.
“… You may say I´m a dreamer, but I´m not the only one…”
